‘The Turning Wheel’ es una entrega de proporciones cósmicas y llena de vida con la que Spellling se pone a la cabeza del art pop contemporáneo

Spellling | The Turning Wheel | StyleFeelFree
Portada del álbum The Turning Wheel de Spellling | StyleFeelFree

¿Qué es en lo primero que uno piensa cuando lee que el último lanzamiento de una artista versada en la música electrónica suena especialmente “orgánico”? ¿Habrá cambiado los instrumentos MIDI y el ordenador por una guitarra? ¿Es éste un disco de versiones en acústico de sus anteriores canciones? En el caso de Chrystia Cabral (Oakland, California. 1991), mejor conocida como Spellling, ninguna de las anteriores suposiciones es correcta. Para The Turning Wheel, su tercer álbum, se ha rodeado de una orquesta de 31 músicos a los que escuchamos tocar hasta 17 instrumentos diferentes. Aún así, la artista se resiste a abandonar la autoproducción y triunfa en su intención de elevar su obra a la infinita potencia. Nace entonces ésta propuesta vanguardista y multidimensional, entregada a brindar toda una experiencia abrumadora —en el mejor sentido de la palabra— para los sentidos.

Aquí no queda apenas rastro de las bases electrónicas de Pantheon of Me y de Mazy Fly, sus anteriores álbumes. Aunque la estética que rodea al LP se materializa en sonidos hasta ahora inexplorados por Spellling, nacen de un lugar común. Una vez más, todo orbita alrededor de lo inefable y las fuerzas divinas o del cosmos. El mismo título del disco se refiere al elemento central del imaginario de la artista: “La Rueda Giratoria” o The Turning Wheel. Según la californiana, la canción homónima es “un himno agridulce sobre el deseo de que los momentos vitales más puros y sencillos duren para siempre”. Es el ciclo contemplado como un lugar de reposo eterno al que aspirar, pero al mismo tiempo como su propia negación. La imposibilidad de alcanzar esa paz en el mundo moderno se contempla asimismo como un bucle, aunque esta vez en forma de condena y desasosiego.

La dicotomía en la que se centra esta entrega trasciende el contenido de las letras y divide el álbum en dos. La cara A, bautizada como “la mitad alta”, recoge los temas más luminosos, pero no por ello menos enigmáticos. La sección de viento de Little Deer y de Always conquistan desde la primera escucha, entremezcladas con un imponente repertorio de percusión. El registro de Spellling recuerda inevitablemente a Kate Bush, en especial en The Future y aún más en Emperor with an Egg. Los violines de esta última cierran la primera cara con melodías casi tan oscuras como las que hace sonar el piano de Boys at School. Las mismas que marcan la suave transición a “la mitad baja” del LP, protagonizada por su virtuosismo vocal e instrumentales pop más minimalistas.

No sería escandaloso afirmar que las propuestas que agrupa Sacred Bones Records se encuentran a la vanguardia de la música experimental contemporánea. Su parrilla de artistas congrega desde maestros multidisciplinares como como David Lynch y John Carpenter hasta proyectos recientes como Molchat Doma, entre otros. Y por supuesto, mención de honor a Mort Garson, uno de los padres de la electrónica y autor del disco de culto Mother Earth’s Plantasia. Producción a la que de hecho se asemeja ligeramente Queen of Wands, la novena pista de The Turning Wheel. Junto a Magic Act, ambos temas rompen con la postura íntegramente acústica del acompañamiento orquestal de este álbum. Primero a golpe de sintetizador, y luego, con una impecable guitarra eléctrica, manteniendo aún así esa esencia setentera. Si tratar de encasillar el estilo de Spellling ya era una ardua tarea, una entrega tan sumamente ambiciosa como ésta lo pone aún más complicado.
 


 

DATOS DE INTERÉS
Nombre de artista o grupo musical: Spelling
Título del álbum, ep, single: The Turning Wheel
Sello: Sacred Bones Records
Producción: Chrystia Cabral (Spelling), Drew Vandenberg
Masterización: Adrian Morgan
Portada: Catalina Xavlena
Fecha de lanzamiento: 25 de junio de 2021