En la ciudad chocolatera por excelencia, Amberes, se alza Chocolate Nation, un museo que cuenta la historia de cómo el cacao se transforma en el chocolate más exquisito del mundo

Chocolate Nation | StyleFeelFree
Chocolate Nation | Foto: © R.Xo para StyleFeelFree

Inaugurado en 2019 frente a la Estación Central de Amberes, Chocolate Nation es el museo de chocolate belga más grande del mundo. Parte de la iniciativa de Jeroen Jespers y Michelle Haest, sus socios fundadores, que eligieron Amberes por varias razones. En primer lugar, porque la primera fábrica de chocolate de Bélgica se abrió en 1831 en esta ciudad. Por otra parte, en Amberes hay multitud de tiendas chocolateras que presentan un surtido de marcas de chocolate asombroso, sin descuidar a los chocolateros artesanales. Estos proponen creaciones propias que hacen las delicias de cualquier amante del chocolate. Todos ellos están representados en Chocolate Nation que finaliza con un itinerario que cuenta la historia de algunas de los buques insignia del chocolate. Entre estos encontramos a Leonidas, Mary, Guylian o Callebaut.

Con una superficie de 4000 m2 Chocolate Nation invita a un paseo, muy didáctico, por la historia del chocolate. Sala a sala, como si fuera una casa encantada, este viaje al corazón del chocolate y su fabricación ofrece una experiencia inmersiva e interactiva que culmina con una degustación de distintos chocolates. Desde el Satongo con más de un 70% de cacao, pasando por el Gold que tiene notas acarameladas, hasta el Ruby. De reciente descubrimiento, el chocolate Ruby, de aterciopelado color rosa, es una de las experiencias más evocadoras al paladar. El recorrido total puede extenderse entre 60 a 90 minutos según el tiempo que nos demoremos en las últimas salas. En una de ellas se pueden escuchar sorprendentes historias sobre el chocolate como la que protagonizan Louise Agostini y Jean Neuhaus Jr. Esta pareja inventaron los bombones —creados por Jean— y el embalaje para presentarlos, una idea de Louise.
 

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Chocolate Nation | Foto: © R.Xo para StyleFeelFree

De la selva al puerto de Amberes

Lo primero que tenemos que saber sobre el chocolate es que para que el árbol de cacao crezca necesita un clima propicio. Esto es, tiene que ser caluroso y húmedo. Además, el suelo es muy importante y necesita crecer a la sombra de otras plantas que lo protejan del sol. Por esta razón, la zona idónea para que crezca es la selva alrededor del Ecuador. Suelen ser árboles que alcanzan los 8 metros de alto y florecen con frecuencia. Precisamente, de estas flores saldrá el fruto del cacao. Frutos multicolores y alargados que después de seis meses estarán lo suficientemente maduros para ser cosechados. Como dato curioso, un árbol de cacao produce anualmente entre cuarenta y sesenta frutos. Ello viene a significar que por cada fruto se puede obtener entre cuarenta y sesenta gramos de cacao que contienen 400 componentes de sabores diferentes.

Teniendo en cuenta el origen del cacao, para llegar a Bélgica hace un largo viaje. Este comienza en las plantaciones. Los frutos son cosechados a mano con la ayuda de un machete, uno por uno. Luego, los agricultores sacan los granos de cacao del fruto. Posteriormente, los frutos y su pulpa se cubren con hojas de plátano para que fermenten. Es a través de la fermentación, que tiene una duración de alrededor de una semana, que el cacao adquiere su sabor y carácter. Después, son esparcidos para que se sequen bajo el sol tropical durante dos días. Y ya están listos para su distribución. Para ello serán depositados en bolsas resistentes de arpillera en donde pueden seguir en contacto con el aire. La primera parada será el centro de recolección más cercano donde son controlados antes de que se lleven al puerto, rumbo a la fábrica de chocolate.
 

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Chocolate Nation | Foto: © R.Xo para StyleFeelFree

Fabricación del chocolate belga

Para llegar a Amberes, el puerto de almacenamiento de cacao más grande del mundo, los granos hacen una travesía marítima de cerca de una semana. Una vez en Bélgica pasan un control y toda la maquinaria necesaria para hacer el chocolate se pone en marcha. Primero los granos de cacao se tuestan a 120 grados con el objetivo de darle un buen sabor y olor, así como matar las posibles bacterias. La cáscara exterior se retira para mantener solo el núcleo del grano sin procesar. Estos núcleos, demasiado grandes para ser procesados, son machados finamente formándose una masa de cacao cremoso junto con la manteca de cacao que contienen. La masa final se coloca en un tambor que gira a través de grandes rollos a diferentes velocidades de rotación. Su objetivo es que quede un polvo fino de tan solo 20 milésimas de milímetro.

Pero el secreto belga mejor guardado se encuentra en el último paso de producción, el proceso de conchado. Ahora es el momento de agregar más manteca de cacao al polvo y amasar bien para conseguir la textura deseada. El resultado tiene que ser un chocolate cremoso, suave y dulce. Tras esto, el chocolate belga es transportado en camiones climatizados y entregado a los maestros chocolateros y productores tanto nacionales como internacionales.
 

MUSEO DEL CHOCOLATE EN AMBERES – CHOCOLATE NATION:

Dirección: 📍 Koningin Astridplein 7
Horarios: todos los días de 10:15 a 18:00h (Primera visita a las 10:30h. Última visita a las 17:00h)
Precio [entrada al museo]: consulta
Ciudad: Amberes
País: Bélgica