Andrea Bouzas Blanco

El Guggenheim de Bilbao abre sus puertas a ‘Kandinsky’, exposición que repasa la obra del pintor ruso, desde sus comienzos en la pintura, hasta su muerte en el exilio

Vasily Kandinsky | Museo Guggenheim de Bilbao | StyleFeelFree

Obra: Alrededor del círculo (Autour du cercle), mayo–agosto de 1940 © Vasily Kandinsky, VEGAP, Bilbao, 2020 | StyleFeelFree

El trabajo de Vasily Kandinsky (Moscú, 1866- Neuilly-sur-Seine, Francia, 1944) a lo largo de su vida, podrá ser contemplado en el Guggenheim bilbaíno. Con la colaboración de la Fundación BBVA y gracias a los fondos de la Fundación Guggenheim de Nueva York, el museo permite al espectador acercarse a la vida de uno de los padres de la abstracción. A través de la muestra, el desarrollo artístico del pintor —que estuvo altamente influenciado por sus viajes y experiencias viviendo en el extranjero— son progresivamente visibles en su obra. “Gran parte de esta exposición presenta a un artista que se estaba reinventado continuamente; que era muy inquisitivo, pero que también busca su voz interna como artista, una búsqueda de lo espiritual”, explica la comisaria de la exposición, Megan Fontanella. Así, Kandisky se convertiría en uno de los principales exponentes del arte en el siglo XX.

Vasily Kandinsky nació en Moscú, ciudad en la que pasó su niñez. El gusto por el arte que su familia había fomentado en él le llevaron a convertirse en uno de los responsables de una firma de artes gráficas moscovita. A pesar de que el pintor se mudó a Múnich para dedicarse al arte, entre 1904 y 1907 Kandinsky viajó por Europa y el norte de África junto a su compañera, la también pintora Gabriele Münter. Con el estallido de la Gran Guerra, el ruso se vio obligado a volver desde Alemania a su país de origen hasta 1922, cuando decidió volver a territorio alemán. Sin embargo, Kandinsky nuevamente salió del país cuando la Bauhaus, academia de arte en la que era docente, fue clausurada por los nazis. Finalmente, el pintor se mudó a París, donde moriría un año antes del fin de la Segunda Guerra Mundial.

En Kandinsky, se podrá contemplar la obra del artista a través de cuatro etapas, marcadas por los países en los que residió. En sus inicios, el pintor, recién llegado a Múnich, recuerda su querida patria mediante dibujos figurativos llenos de color. En el tiempo que pasa viajando con su amada, empieza a jugar con el expresionismo, técnica en la que encuentra la forma de liberar su “necesidad interior”. En su retorno a Rusia tras el inicio de la Primera Guerra Mundial, el artista echa en falta la abstracción que ha descubierto en Alemania, pero encuentra, con su vuelta al país, la solución. Con su incorporación a la Bauhaus, Kandinsky insiste en el poder de la tendencia artística para poder reflejar un mundo más emocional. Por último, París abre en el pintor un nuevo interés, altamente influenciado por el surrealismo de la época, en la representación de las ciencias naturales.

Con esta gran exhibición, el Guggenheim de Bilbao ofrece la posibilidad de descubrir a Kandinsky en todas sus facetas gracias al fundador de la institución, Solomon R. Guggenheim, gran admirador del pintor. Tal y como comenta Fontanella: “Kandinsky fue uno de los primeros artistas que Guggenheim incorporó a su colección a lo largo de los años 20. Realmente, fue su obra la que encendió la chispa del coleccionista sobre el arte abstracto y dio vida a nuestra empresa”. Por su parte, el director del Guggenheim de Bilbao, Juan Ignacio Vidarte, ha destacado el valor de la muestra, más aún por las difíciles circunstancias que la covid ha supuesto. “El museo está en una situación especial, ya que las restricciones de movilidad hacen más difícil las visitas; pero nosotros confiamos en que esto se va a resolver pronto”, ha asegurado.
 

DATOS DE INTERÉS
Título: Kandinsky
Artista: Vasily Kandinsky
Comisariado: Megan Fontanella
Lugar: Museo Guggenheim de Bilbao
Fechas: 20 de noviembre del 2020 al 23 de mayo del 2021
Horarios y tarifas: consultar