La Tate Britain propone un recorrido por la obra de Sarah Lucas concebido en estrecho diálogo con la artista, que proporciona una nueva mirada a su práctica artística

Sarah Lucas | Tate Britain | StyleFeelFree. SFF magazine
© Sarah Lucas. This Jaguar’s Going to Heaven, 2018. Cortesía de la artista y Gladstone Gallery | StyleFeelFree. SFF magazine

En 1988 la exposición Freeze, comisariada por Damien Hirst, brindó la oportunidad a un grupo de estudiantes de arte británicos de mostrar sus primeras obras. Este episodio daría pie al surgimiento de una nueva generación de artistas que compartían un enfoque lúdico y audaz en cuanto a materiales e imagen. Formando parte de este colectivo se encontraba Sarah Lucas (Londres, 1962) a la que la Tate Britain dedica la exposición Happy Gas. Un amplio estudio de su obra que reúne 75 piezas que abarcan cuatro décadas de trabajo. Así, el recorrido comienza con algunas de sus primeras esculturas y fotografías para descubrirnos, más adelante, una gran representación de sus últimas creaciones. De ellas, una decena será la primera vez que se exponen. Este itinerario, concebido en estrecha colaboración con Lucas, es presentado por su propia voz guiando al espectador y haciéndole partícipe de una nueva mirada a su práctica artística.

Provocativo y atrevido, el trabajo de Sarah Lucas explora el cuerpo humano. Cuestiones como el sexo, la clase y el género dan forma a gran parte de sus trabajos. Igualmente, el discurso feminista y las representaciones del cuerpo femenino son ejes angulares en su carrera. La objetificación de la forma femenina y el potencial antropomórfico de los objetos cotidianos han sido temas perceptibles desde sus primeras obras hasta las más recientes. Además, sus proyectos, en muchas ocasiones, incorporan muebles domésticos que aportan un punto de vista humorístico y desconcertante sobre el sexo y el deseo. En este sentido, las sillas que lleva utilizando desde la década de los noventa adquieren, en esta exposición, un rol central. Son sillas en las que no solo reposan figuras, sino que sostienen la exposición. En palabras de Lucas “decidí presentar la exposición principalmente en sillas. Del mismo modo que expongo esculturas sobre sillas”.

Visibilizando las problemáticas sociales

Sillas, medias, cigarrillos, comida, son algunos de los elementos que observamos en las obras de Sarah Lucas. Objetos habituales de consumo que la artista británica rescata en sus esculturas e instalaciones para poner de relieve asuntos de gran relevancia como la sexualidad o los roles de género. Así se advierte en The Old Couple (1992), pieza hecha con dos sillas, un pene de cera y unos dientes postizos. De la misma manera, en la serie Hysterical Attack, tanto en Eyes como en Mouths, ambas creadas en 1999, hace referencia al deseo y el placer. Las medias rellenas son otro de los elementos más característicos de Lucas. Las distinguimos en sus esculturas blandas como Mumum (2012) o Bunny (1997). Al mismo tiempo, miles de cigarrillos cubren un automóvil desmantelado en This Jaguar’s Going to Heaven (2018).

La lista de materiales que Sarah Lucas utiliza en sus ensamblajes es muy variada y sus investigaciones a este respecto siguen sumando nuevos soportes. Materiales más resistentes como el bronce, la resina y el hormigón son algunas de sus apuestas más recientes. Un buen ejemplo son los moldes de bronce de formas fálicas y los vegetales gigantes de hormigón fundido. Piezas como Kevin and Florina (2013) se pueden ver en el exterior de la Tate Britain, sobre el césped. Por otro lado, también forma parte de esta exposición Pauline, Sadie and Me (Bar Stool), serie de desnudos de yeso que, tras haberse mostrado en 2015 en la 56ª Bienal de Venecia, se reúnen de nuevo.

Entretanto, es también decisivo en la trayectoria de Sarah Lucas la producción fotográfica que engloba imágenes como Eating a Banana (1990), primer y más conocido retrato en el que Sarah Lucas come un plátano con actitud desafiante. Los autorretratos a gran escala sobre las paredes comparten en Happy Gas espacio con las esculturas, simulando que las observan. El gran tamaño de estas imágenes refleja el importante papel que tienen en la práctica de Lucas. Al mismo tiempo, las fotografías entablan un diálogo entre su yo más longevo y su yo joven. Este nexo entre autorretratos y esculturas continúa con sus autorretratos recientes. Cabe destacar aquí la serie Red Sky, del 2018, que se muestra junto a varias esculturas de gran formato e instalaciones.
 

DATOS DE INTERÉS DE LA EXPOSICIÓN

Título: Happy Gas
Artista: Sarah Lucas
Comisariado: Dominique Heyse-Moore y Amy Emmerson-Martin
Lugar: Tate Britain, Londres
Fechas: del 28 de septiembre al 14 de enero de 2024
Horarios y tarifas: consultar