En su nuevo largometraje, El rezador, Tito Jara trata la corrupción de la fe y cómo esta lleva a la locura y al individualismo

El rezador | StyleFeelFree
Imagen de la película El rezador | StyleFeelFree

Cuando Dios cierra una puerta, abre una ventana. Sobre esta premisa gira El rezador, el segundo largometraje de Tito Jara tras A tus espaldas. La trama sigue a Atanasio, un estafador con una deuda. Cierto día descubre a una niña que según se comenta, ve a la Virgen y hace milagros. Él ve una oportunidad, y junto a los padres de la pequeña comenzará un negocio que irá creciendo. Poco a poco, este se les irá de las manos. A partir de esto, se forma un proyecto que profundiza cuánto puede llegar a afectar la fe en una persona. Llegado un punto psicológico, los seres humanos necesitan algo en lo que creer. Bien, aquí se habla de aquellos que se aprovechan de esta situación. Lo curioso es que el protagonista es uno de ellos, se aferra a la fe de que la niña le sacará de sus miserias.

Al abordar la religión podría ir por el camino fácil y quedarse en el punto de la estafa, pero El rezador va más allá. En su anterior trabajo, el director hablaba de la diferencia de clases a través de la estatua de la Virgen de Quito, en el Panecillo. Esta escultura mira al norte, hacia el lado de la clase media alta, mientras que al sur, en los barrios más humildes, les da la espalda. La efigie de la Virgen como guía del pueblo se ve reflejada también en este nuevo filme. En él eleva lo que contaba en A tus espaldas, centrándose ahora en la figura del Mesías. Si bien en la otra todo giraba alrededor de la estatua, aquí esta se personifica en una niña. Ella es llevada al límite por culpa de la avaricia de quienes la rodean. De esta forma, se convierte en objeto de culto.

El largometraje hace algo complicado, pone al espectador en una tesitura, llevándole a empatizar con el aprovechado protagonista. El rezador, de Tito Jara, no es solo un análisis de la fe, también un viaje de redención, una redención que aunque llega tarde, llega. A medida que avanza la película, el grupo de fieles alrededor de la niña crece. Atanasio se da cuenta en el momento que el caos comienza a girar alrededor de ellos, que los errores se pagan. Así, él tiene otra deuda, no monetaria, sino personal, con la niña. El padre de esta se convierte en un predicador movido por la avaricia y será Atanasio quien deba velar por el bien de la joven. El resultado final es un estudio acerca de la corrupción de los seres humanos. Estos, movidos por el individualismo, aunque piensen que ayudan a los suyos, realmente solo se quieren a sí mismos.
 

Consulta los ESTRENOS DE LA CARTELERA DE CINE DEL 2022 con valoraciones de películas