Takao Kawaguchi sobre Kazuo Ohno en el Museo Reina Sofía

A propósito de la pieza About Kazuo Ohno de Takao Kawaguchi interpretada en el Museo Reina Sofía

Takao Kawaguchi | StyleFeelFree

Takao Kawaguchi interpretando About Kazuo Ohno en el Museo Reina Sofía | Foto: © StyleFeelFree

Ser otro es, en definitiva, ser. Ensayar en otra piel que nos vuelve humanos, frágiles cuando entendemos que el dolor ajeno es propio. El dolor del otro aceptado como nuestro se destapa, queda a la intemperie, poniéndose en evidencia. Cuando Takao Kawaguchi reinterpreta a Kazuo Ohno trasciende su materialidad, conectando con un subconsciente de la memoria colectiva que hace revivir a grandes figuras del arte a través de sus obras. Fusionado a esa memoria activada a través de su indagación personal en los movimientos del maestro de butoh, Kawaguchi pone de relieve instantes. Instantes en los que la pasión se exalta para tocar, hacer palpables, los embates que genera.

El butoh es un baile que celebra la vida y la muerte, que no busca cobijo aunque lo anhele. Arte bruto que expone lo que es, en lo que hay, en lo que fue, en lo que será. Al fin y al cabo solo busca experimentar un gesto, una emoción. Que no pide permiso. Que conecta y reconoce un yo que explora el tú en una batida por los recovecos misteriosos de la vida. Repleto de ambigüedades, la identidad se disipa, se disuelve en una nada que no entiende de razones de género ni de edad. Recóndita nada para abrazar el todo inconmensurable de la experiencia afectuosa involuntaria. Ni tiempo, ni vacío. Emoción pura que no camufla la desesperación, ni computa el proceso que la articula. Aspereza de una fragilidad. Escritura de narratividad discontinua que no ambiciona ser relato, sino pasaje del alma.

Y puestos a que él sea aquel. Yo, espectadora que busca la mancha visible, acabo experienciando el él y el aquel, cuando reparo en que la mancha no pretende dejar de serlo. Que el error y el fracaso, igual que el acierto y el triunfo, llevan a la misma inmaterialidad, la misma sobrenada. La misma esencia que convierte cualquier actitud punzante en mueca insignificante de un teatro del absurdo donde unos bailan y otros miran, no pudiendo ser más que números sumisos bajo la atenta mirada de una autoridad que se cree con potestad de serlo. Si por algo es grandioso el butoh es precisamente porque evita las jerarquías, porque se pone a la misma altura que el que mira, no ocultando la fragilidad que habita en cada uno de nosotros. Cuerpos frágiles que sienten. Yos con retazos de otros reinterpretados y modulados, renacidos en una inmaterialidad introspectiva de un yo sentido, conectado con la identidad sutil.
 

Detalles de About Kazuo Ohno de Takao Kawaguchi en el Museo Reina Sofía
 
La pieza About Kazuo Ohno que interpreta Takao Kawaguchi busca reproducir fielmente los movimientos de algunas obras del bailarín de butoh Kazuo Ohno (Japón. 1906-2010) en colaboración con Tatsumi Hijika. Concretamente Takao Kawaguchi reinterpreta pasajes de Admirando a la Argentina (1977), Mi madre (1981) y Mar Muerto, fantasmas, vals vienés (1985). En todas estas obras Kawaguchi copia literalmente los movimientos del legendario bailarín registrados en filmaciones y fotografías. Su objetivo es, igual que el de Kazuo Ohno, producir una danza guiada por la intención del alma. En cambio, no parte de la técnica de la improvisación propia de la danza butoh, sino que aparentemente, con la copia busca provocar una multiplicidad de imágenes donde lo que ya no existe (la figura icónica de Kazuo Ohno) aparece constantemente, mientras que lo que vemos, se desvanece sin cesar.
 
Martes 9 y miércoles 10 de octubre de 2018 a las 19 horas en el Edificio Nouvel, Auditorio 400. Museo Reina Sofía
Rosana G. Alonso

Rosana G. Alonso

Alma mater de StyleFeelFree. Alquimista de sueños rotos, esperando que amanezca | Twitter