Rosana G. Alonso
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La idea de infinito que Anna-Eva Bergman materializó en su obra, ahora se puede apreciar en el Palacio de Velázquez con la muestra que el Museo Reina Sofía dedica a la artista

Anna-Eva Bergman | StyleFeelFree

Imagen de sala en la exposición De norte a sur, ritmos, dedicada a Anna-Eva Bergman en el Palacio de Velázquez | Foto: © StyleFeelFree

La muestra De norte a sur, ritmos observa la producción artística de Anna-Eva Bergman (Suecia, 1909 – Francia, 1987) en el Palacio de Velázquez, un lugar de encuentro que permite experimentar su idea de infinito que renovó la tradición del paisaje. Así lo relata Manuel Borja-Villel, director del Museo Reina Sofía, que explica cómo la artista modernizó el lenguaje paisajístico, que hasta ese momento estaba centrado en “una visión moderna, occidental y patriarcal, donde lo otro estaba separado del nosotros”.

Bergman rechazó la idea de la pintura como ventana que refleja el mundo exterior. Su obra, en consonancia con la de otras artistas como Elena Asins y Nasreen Mohamedi, escucha al material, buscando una conexión íntima con él. Como expone Borja-Villel, el paisaje para Anna-Eva Bergman “es memoria”. De su Noruega natal, pero también de sus viajes, entre los que tienen una especial relevancia los que realizó a España. Carboneras, en Almería, significará, en este proceso de memoria, un alto en su trayectoria artística. Es también punto de encuentro de artistas. Y significa, en el contexto expositivo, un reconocimiento a un enclave artístico ignorado.

Existe otra clave en la producción de Bergman que explica Villel. La artista observa la naturaleza y aprende a trabajar emulándola. A ritmo lento. No tanto por cómo se produce la obra, sino por cómo se elabora. Por sedimentación. Capa a capa. Dejando que entre cada manto de estrato, se cuele la luz. Una luz que es “reflejo de aquello que es inasible”, concluye el director de la pinacoteca que organiza esta muestra en colaboración con la Fundació Per Amor a l’Art-Bombas Gens Centre d’Art y la Fundación Hartung Bergman.

Como resultado de toda esta transformación del paisaje, el espectador tendrá la ocasión de asistir a una colisión tintineante entre la línea y el ritmo. La exposición De norte a sur, ritmos, comisariada por Christine Lamothe y Nuria Enguita, como su nombre indica, es un diálogo permanente entre Norte y Sur, entre polos opuestos que se cruzan, entre el aspecto desértico y la luminosidad de los paisajes, entre lo material y lo inmaterial, en un espacio-tiempo inalcanzable. Fiordos, montañas, barcos, acantilados, piedras. Un poemario pictórico que mira, desde la tierra, a un horizonte en el que reconocernos. Sabiéndonos de la misma naturaleza que el agua, el aire, el fuego.

Compuesta por un total de 70 obras que siguen un orden temático, el recorrido propuesto aborda los temas más recurrentes de la producción artística de Anna-Eva Bergman, englobados en un lapso de tiempo entre 1962 y 1972, cuando abandona la influencia de los artistas alemanes de la Nueva Objetividad. Tras pasar por el centro de arte Bombas Gens entre noviembre de 2018 y mayo de 2019, el Palacio de Velázquez de Madrid la recibe con su particular luminosidad que expande la de la propia pintura.
 

DATOS DE INTERÉS
Título: De norte a sur, ritmos
Artista: Anna-Eva Bergman
Comisariado: Christine Lamothe y Nuria Enguita
Organización: Fundació Per Amor a l’Art – Bombas Gens Centre d’Art y la Fundación Hartung Bergman, en colaboración con el Museo Reina Sofía
Coordinación: Andrea Pérez Envid
Lugar: Palacio de Velázquez. Parque del Retiro (Madrid)
Fechas: del 22 de octubre de 2020 al 4 de abril de 2021
Horario: consultar
Precio [entrada a exposición]:entrada libre