Roux Feelfree
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Los próximos Oscars se rinden ante ‘El lobo de Wall Street’ y ‘La gran estafa americana’, que llenan las salas de cine de estereotipos

American Hustle | The Wolf of Wall street | Oscar 2014 | stylefeelfree
Imagen de American Hustle y The Wolf of Wall street | Oscar 2014 | StyleFeelFree

Estamos acostumbrados a que el cine comercial, con omisión del romántico, abuse de las historias de mafiosos, porque en el cine, los antihéroes, son más seductores que en la prensa. El lobo de Wall Street (The Wolf of Wall Street) de Martin Scorsese que se estrenó la semana pasada y La gran estafa americana (American Hustle) de David O. Russell que se estrena el próximo 31 de enero en las salas españolas, son un ejemplo de cómo estas historias se adaptan a los nuevos tiempos para seguir recaudando y llenando las salas de estereotipos y grandes bacanales que en el cine se magnifican cómo invitándonos al derroche por el derroche más que a la reflexión. Y no es que defienda a ultranza que el cine deba fomentar una sociedad mejor o construir valores o mostrar una estética impecable. No deja de ser una industria de entretenimiento y con entretener ya tiene su cometido cumplido si el espectador tampoco exige más. El problema comienza cuando todo parece confabularse para hacernos creer que estamos ante dos obras maestras de nuestros tiempos, precedidas por las nominaciones a los Oscar 2014.

Si en The Wolf of Wall street veíamos a un Dicaprio histriónico no sólo porque el guión lo exigía, interpretando un papel repleto de recursos déjà vu en sus interpretaciones, en La gran estafa americana  asistimos a un guión vacío —con algún golpe totalmente pasado de rosca— que nos hace dar vueltas para llevarnos a un final que nos deja completamente vacíos. Aunque sí me parece destacable la interpretación de Christian Bale, sobre todo por el deterioro físico al que se sometió para acercarse al personaje. Nada que ver con Leonardo DiCaprio, al que estamos cansados de ver sin hacer un mínimo esfuerzo físico.

Esta es la realidad de los taquillazos. Nos puede gustar más o menos pero al final todos estamos hablando de ello. Los precedentes Globos de Oro y después los de la SAG con el premio al mejor reparto para La gran estafa americana  nos han puesto la miel en los labios. Al margen de estas dos cintas, también parece que hay hueco para grandes interpretaciones como la de Cate Blanchett en Blue Jasmine —por cierto, otra película en torno a la corrupción—. Woody Allen ha sabido sacar lo mejor de sus actrices en esta cinta. Al menos sus mujeres sí parecen de carne y hueso.