Regreso a Montauk | Errores personales

Los personajes masculinos y femeninos de Regreso a Montauk son muy acertados, pero en su desenvolvimiento, desfallecen en una película que, no obstante, apunta maneras que entran de lleno en el discurso contemporáneo de los roles

Regreso a Montauk | StyleFeelFree

Fotograma de Regreso a Montauk | StyleFeelFree

SINOPSIS
El escritor alemán Max Zorn acaba de publicar su última novela que cuenta una historia de amor biográfica que transcurrió en Nueva York hace casi dos décadas. Con tal motivo, regresa Nueva York para promocionarla, donde le espera Clara, su pareja actual. En esta ciudad, que le trae tantos recuerdos, no puede evitar caer en la tentación de seguir el rastro de Rebecca, la persona real que está tras el personaje de la novela que está promocionando. En ella busca encontrar un amor perdido, a pesar de estar viviendo un bonito romance junto a Clara. El escenario perfecto para revivir esta historia lo encontrará en Montauk, un lugar paradisíaco, al final de Long Island, que le trae muchos recuerdos y que dará un vuelco a su forma de percibir la realidad.

Si hay una película que ha eclipsado toda la filmografía de Volker Schlöndorff es la extraordinaria y ya clásica El tambor de hojalata (1979), una cinta que vista hoy, no deja, en cambio, de resultar mediada por una cinematografía que busca el ángulo puramente cinematográfico y grandilocuente, lo cual no impide que sea un excelente ejercicio reflexivo que ha inspirado a generaciones, especialmente al cine francés, que ha sido a su vez un estímulo para Schlöndorff, discípulo de Jean-Pierre Melville, Alain Resnais o Louis Malle. Inspirada libremente en una novela de Günter Grass, es quizás la obra que resume una trayectoria que tiene su pilar en la historia de Alemania tras la II Guerra Mundial, desde una perspectiva crítica. A pesar de ello, el alemán, que ha sabido componer un repertorio muy variado, se ha movido también de maravilla en las narraciones centradas en relaciones sentimentales que tienen en el punto de mira a la pareja [El tambor de hojalata también es una prueba de ello], por medio de la cual entrar en aspectos psicológicos que sacuden de lleno a la historia. En este sentido El amor de Swann es probablemente el filme que mejor lo aborda, con un Jeremy Irons atormentado por un amor contrariado, un papel que en adelante siguió repitiendo incansablemente, y generalmente con gran acierto, en los años posteriores.

Regreso a Montauk llega así con ganas de quitarse el peso político de las películas más históricas y menos personales de Volker Schlöndorff. Su larga trayectoria le sirve para no temer a lo puramente personal, con un guion donde el romance, de tono íntimo, es el protagonista, siempre más certero y valiente cuando hay un compromiso con la propia vida. Esto se evidencia en la escritura de los personajes desde una configuración que solo puede ser fruto de la madurez y la experiencia. Gracias a este punto de vista, que logra concretarse en figuras extraordinarias en su composición, no tanto en su desenvolvimiento, Regreso a Montauk mantiene el interés, aun cuando la mirada embalsamada aquí de uno de los bastiones del Nuevo Cine Alemán, está lejos de encontrar la empatía del espectador a medida que la película llega a su climax final. Y es una lástima cuando pocos retratos humanos hemos visto tan agudamente estudiados en los últimos años. Es más, acercándose a los roles masculinos y femeninos que propone Schlöndorff, se puede hacer una lectura interesante de los mismos, que incluso diría, es feminista en el tratamiento, curiosamente cuando los papeles femeninos son secundarios. Pero todo se queda en un guion maravilloso en su modo de rescatar el egocentrismo, por un lado, del ser humano que se cree el centro de atención de todo lo que pasa a su alrededor. Y el gran chasco que se lleva cuando descubre que ese egocentrismo choca con los anhelos y esperanzas de los otros, secundarios en su historia personal y protagonistas de la que han ido escribiendo al margen de la suya. No obstante, el monólogo del sueco Stellan Skarsgård, uno de los actores más destacados de la carrera de Lars Von Trier, es un alto en el camino que pone muy altas las expectativas al principio del metraje.
 

Tráiler de Regreso a Montauk | StyleFeelFree Youtube

FICHA TÉCNICA
Título original: Rückkehr nach Montauk (Return to Montauk / Regreso a Montauk)
Duración: 106 minutos
Dirección: Volker Schlöndorff
Guion: Colm Tóibín y Volker Schlöndorff
Fotografía: Jérôme Alméras
Dirección artística: Sebastian Soukup
Vestuario: Majie Pötschke
Música / banda sonora: Max Richter, Thomas Bartlett, Caoimhin O’Raghallaigh
Montaje: Hervé Schneid
Reparto: Stellan Skarsgård, Nina Hoss, Susanne Wolff, Isi Laborde-Edozien, Bronagh Gallagher, Malcolm Adams, Mathias Sanders, Niels Arestrup
Fecha de estreno España: 4 de agosto de 2017
FESTIVALES Y PREMIOS
Nominaciones:
Festival Internacional de Berlín (2017): Nominada a Mejor Película
Roux Feelfree

Roux Feelfree

Periodista, librepensadora y crítica cultural desde una perspectiva social y despatriarcal. Observando, asumiendo y reflexionando para desconceptualizar ideales que desentrañen lo real contemporáneo | Twitter