Fuerza mayor | Desmontando mitos

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Fotograma de Fuerza mayor | StyleFeelFre

En la vida es interesante ver como la naturaleza, generando caos, ordena lo que es invisible a los ojos. Pero si en toda una existencia, los acontecimientos fortuitos son precisamente fortuitos, una de las grandezas del cine es que tiene la posibilidad de rescatarlos para generar debate y hacernos pensar sobre situaciones hipotéticas. El problema de las hipótesis es que en la pantalla, muchas veces, se convierten en hipérboles que sin ajustarse a la realidad y fomentando los estereotipos, condicionan a espectadores fácilmente mediatizados. De eso se alimenta la gran industria del espectáculo. Pero también es una ventaja para los guionistas,  porque aunque últimamente se está abusando de guiones adaptados, como poco que se observe lo social,  el material está ahí,  esperando salir a la luz. Y de calidad, del que nos haga cuestionarnos esos estereotipos que si miramos con atención, son sólo de celuloide o viven intrínsecamente en lo mero digital.

Fuerza mayor, la película que estrena el  sueco Ruben Östlund aprovecha esos huecos que quedan por llenar en el cine con un guión que sorprende por original, siendo resultado de una observación de la sociedad de nuestros días, a través de una mirada que se ajusta a una perspectiva  desde lo psicológico, para devolvernos otra cara de lo social menos amable, pero más honesta. La cinta tiene como fortaleza una idea que da al traste el concepto de masculinidad del que tantas veces se ha abusado en el cine, el que presenta al hombre como héroe, como defensor y custodio de la humanidad, empeñada como está la industria del mass-cinema,  en custodiar esos valores, no vaya a ser que a todo el mundo se le dé por pensar y no tengamos forma de mantener el sistema de la opulencia y de la apariencia que es al mismo tiempo el del descrédito. El mismo que genera las dudas existenciales que se filtran a menudo en nuestra psique porque ciertamente los valores mediáticos no tienen por qué concordar con nuestras necesidades reales, si algún día somos capaces de llegar a saber qué es lo real entre tanta mentira.

El filme del sueco cala en el espectador porque parte de una idea original en un contexto cercano por la calidez humana que se percibe. Una familia “perfecta” que puede permitirse unas vacaciones igual de perfectas en los Alpes, en un entorno de nieve y placidez,  ante un acontecimiento fortuito, producto de una naturaleza advenediza e impredecible, descubre que su mundo es mucho más frágil del que nunca hubiese imaginado. Con una cuidada fotografía, en un escenario donde todos los elementos están previstos con esmero, como el confortable  e insólito hotel de montaña donde tiene lugar parte de la acción, las escenas se desarrollan con ritmo mientras se percibe una atmósfera bien encuadrada, con efectos visualmente estéticos que hacen que el filme sea atractivo desde el punto de vista artístico. A esto se suman algunas escenas y diálogos con acertados golpes de humor. Bien podría ser intachable, si no fuera porque en el momento de mayor tensión argumental, en una de las secuencias finales, su personaje central, interpretado por Johannes Bah Kuhnke, no acaba de conectar con ese punto oscuro que habita en el ser humano en las complejas sociedades contemporáneas. Y es que aunque toca fondo, parece fingir en un momento en que todo tenía que cuadrar. Aún así, es posible también que esté concebido para generar cierta antipatía con una identidad forjada a base de máscaras de las que no es capaz de liberarse.  Ya el minutaje último, un tanto insólito,  deja una sensación de desazón. Pero justamente cobra sentido con el tema principal de la cinta, ese cuestionamiento del papel del hombre, dentro de la familia, en la sociedad contemporánea. Alrededor de este aspecto, los personajes se mueven  en sintonía sin saber muy bien como bailar la melodía que les toca bailar. Interesante por todo ello. Desconcertante, inevitablemente.

Ruben Östlund, director y guionista de la cinta, dice haberse interesado por el tema a raíz de una situación  que vivieron unos  amigos. Un episodio real en el que el hombre abandona a su mujer para proteger su propia vida a sabiendas de que ambos corrían peligro. Algo que según comprobó Östlund, buscando documentación para preparar el guión, es bastante común. En situaciones de vida o muerte, el sálvese quien pueda, parece ser, según recogen algunos estudios,  que está más extendido de lo que cabría de esperar a juzgar por la cantidad de héroes que todavía siguen campando a sus anchas en películas construidas en serie.

FICHA TÉCNICA
Título original: Fuerza mayor
Dirección: Ruben Östlund
Guión: Ruben Östlund
Reparto: Johannes Bah Kuhnke, Lisa Loven Kongsli, Clara Wettergren, Vincent Wettergren, Kristofer Hivju, Fanni Metelius
Fecha de estreno España: 26 de Febrero de 2015
Roux Feelfree

Roux Feelfree

Periodista, librepensadora y crítica cultural desde una perspectiva social y despatriarcal. Observando, asumiendo y reflexionando para desconceptualizar ideales que desentrañen lo real contemporáneo | Twitter