Uno de los recorridos imprescindibles en Amberes es aquel que traza un mapa con la obra de Pedro Pablo Rubens, el que fuera uno de sus ciudadanos más ilustres de la ciudad

Pedro Pablo Rubens (Alemania, 1577 – Bélgica, 1640) residió gran parte de su vida en la ciudad belga de Amberes. Por este motivo, esta urbe, a orillas del rio Escalda, atesora algunas de sus obras más importantes. Pintor de la escuela flamenca regresa a Amberes donde vivió desde los 12 años —sus padres eran belgas— cuando le comunican que su madre estaba gravemente enferma. Aquí se convierte rápidamente en el pintor más prestigioso de la ciudad y no la abandona hasta su muerte en 1640. Llegaba de Italia, en donde residió 8 años, y donde su estilo se vio influenciado por la pintura renacentista italiana. Algunos de los autores que dejaron huella en su hacer fueron Miguel Ángel, Leonardo da Vinci y en especial, Tiziano.

Para encontrarnos con la producción del artista que puede verse en Amberes comenzamos nuestro recorrido en la Iglesia de San Pablo, continuamos hasta la Catedral de Amberes, hacemos un alto en el camino en el Museo Plantin-Moretus y proseguimos hasta uno de los destinos clave en nuestro itinerario, la Casa Museo de Rubens (Rubenshuis). Desde ahí podemos reanudar la marcha hasta el Museo Real de Bellas Artes (KMSKA) aunque hay que tener en cuenta que hasta septiembre de 2022 no está prevista su reapertura.

Obras de temática religiosa

En este paseo por el arte flamenco en Amberes nuestro recorrido comienza en la Iglesia de San Pablo donde tendremos ocasión de ver La flagelación de Cristo, La adoración de los pastores y Disputa eclesiástica del santísimo sacramento. De ellas, La flagelación de Cristo es una de las más singulares. Esta pintura encargada a Rubens forma parte de la serie de los 15 Misterios cuya obra fue llevada a cabo por once pintores de la escuela amberina.

Sobre la temática religiosa en Rubens, tenemos que considerar que muchos de los temas que pintó tuvieron este cariz además de los mitológicos, muy preponderantes. Como pintor barroco de la escuela flamenca —Flandes era un territorio católico que pertenecía a la Corona española—, fue además creyente católico y uno de los mayores intérpretes de la doctrina Católica. El catolicismo era además la religión que había triunfado en el mundo y demostraba su poder con encargos a los mejores pintores de la época. Por otra parte, Rubens fue el pintor favorito del rey Felipe IV de España, su principal cliente. Por eso, aunque Amberes conserva un importante legado de su hijo predilecto, es Madrid la ciudad que cuenta con un mayor número de obras de su autoría. De hecho, el Museo del Prado tiene hasta 123 obras del afamado artista.

Desde la Iglesia de San Pablo podemos caminar hasta la Catedral de Amberes. Allí contemplaremos dos obras magnas de Rubens. Se trata de La elevación de la cruz y El descendimiento de la cruz. Antes de hacer una parada más extensa en la Casa Rubens siempre podemos acercarnos por el Museo Plantin-Moretus que conserva alguna de sus aportaciones a la edición de libros. Un museo, por otra parte, muy recomendable para ver los orígenes de la impresión.
 

Rubens en Amberes | Catedral de Amberes | StyleFeelFree
Obra: La elevación de la cruz, 1610-1611 de Peter Paul Rubens | Foto: © R. Xo para StyleFeelFree | StyleFeelFree
 

La Casa Rubens, un oasis en medio de la ciudad

En La Casa Rubens, ahora convertida en museo, descubriremos algunas de las obras cumbre de su producción. Encabezando este inventario está uno de sus autorretratos. Este Autorretrato, fechado en torno a 1630, año en el que contrae segundas nupcias con Helena Fourment, es todo un icono para la ciudad. El pintor contaba aquí con 53 años. En él se puede observar la sencillez de sus líneas, así como un aire informal e íntimo. A pesar de su extensa producción Rubens pintó solo cuatro autorretratos. En estas representaciones se muestra como un caballero de alta clase, nunca como pintor. Cabe señalar que esta pintura rara vez sale de la casa para la que fue creada. Solo en 2014 fue enviado a la National Gallery de Londres para ser examinado en vías de una posible restauración.

Rubens en Amberes | Casa Museo Rubens | StyleFeelFree
Obra: Adan y Eva, Peter Paul Rubens (1577-1640) | Foto: © R. Xo para StyleFeelFree

La representación de la caída de Adán y Eva que se conserva en la Casa Rubens es otra de las piezas principales que pueden encontrarse aquí. Sobre todo, porque es una de las pocas obras que perduran de su primera etapa. En ella se observa un proceder influenciado por Otto van Veen, uno sus más importantes maestros, del que hereda los tonos fríos en verde y azul que agudizan la sensación de inmobilidad. En realidad, es una obra que sorprende por su rigidez. Tanto las figuras como el paisaje se representan de forma notablemente estática y concreta.

Tras su estancia en Italia donde su forma como pintor Rubens ganó en fluidez y luminosidad empezando a pintar la escena bíblica de La anunciación. Este es otro de los tesoros de la Rubenshuis. Aquí se representa un pasaje de la biblia. El cuadro hace referencia a la visita del ángel Gabriel a la Virgen María para anunciarle que sería la madre de Cristo. El uso de colores claros y el movimiento bebe de su proximidad con la pintura italiana. El manto azul de María fue pintado con azul de ultramar, un pigmento costoso elaborado a base de lapislázuli triturado.

Rubens en el Museo Real de Bellas Artes de Amberes

Entre las obras maestras que componen la colección de cuadros de Rubens en el Museo de Bellas Artes de Amberes merece un apartado aparte Venus frígida. En esta pintura de 1614, una de las pocas obras que el maestro amberino firmó y fechó, observamos a Venus, diosa mitológica romana de la belleza y el amor, frente a un paisaje. Aunque los desnudos eran poco comunes en el siglo XVII la diosa posa desnuda de espaldas adoptando la pose de la famosa escultura romana de Venus del siglo I d.C. La piel de venus parece como si se pudiera tocar. Ello demuestra la maestría de Rubens pintando desnudos. Sentado a su lado, un Cupido alado tirita de frio mientras un sátiro sonriente señala a Venus.

Se piensa que esta escena ilustra un dicho popular de una comedia del dramaturgo romano Terencio (185-159 a.C.): “Sine Cerere et Baccho friget Venus” —El amor se enfría sin comida ni bebida—. Con esta obra, en la que Rubens desarrolla su estilo de desnudos voluptuosos, cerramos un recorrido que puede abrir el apetito para continuar investigando sobre el artista de la escuela flamenca que llegó a convertirse en el más cotizado de Europa.
 

RECORRIDO POR LA OBRA DE RUBENS EN AMBERES:

Iglesia de San Pablo
📍 Sint-Paulusstraat 22
Catedral de Amberes
📍 Groenplaats 21
Museo Plantin-Moretus
📍 Vrijdagmarkt 22
Casa Museo de Rubens
📍 Wapper 9-11
Museo Real de Bellas Artes de Amberes
📍 Lange Kievitstraat 111-113
Ciudad: Amberes
País: Bélgica