Rosana G. Alonso
Conecta

Aunque ‘Atardecer’ vuelve a ser tan aséptica como ‘El hijo de Saúl’, en ella László Nemes busca abarcar más aspectos que conciernen a nuestro presente, en el retrato de una Europa antesala de la I Guerra Mundial

Atardecer | StyleFeelFree
Fotograma de Atardecer | StyleFeelFree

A propósito de El hijo de Saúl, la elogiada y multipreamiada ópera prima de László Nemes que ahora presenta Atardecer, escribía que se percibía una mirada que siendo neutra, se volvía aséptica e insípida. Vuelvo nuevamente a tener la misma sensación. No son los minuciosos planos y el modo desestructurado lo que me aparta de la historia de Nemes. Reconozco en el húngaro una loable meticulosidad que no deja nada al azar y que es muy loable, con lo cual entiendo que haya encandilado a gran parte de la crítica. Pero es precisamente esa pulcritud, al igual que me ocurre con Ferenc Török en 1945, la que me aleja porque parece estar entumecida como un glaciar en el intervalo más álgido del invierno. Aunque entiendo que esta atmósfera es premeditada y deja entrever un futuro poco halagüeño a través del pasado que retrata, no logro que los personajes me transmitan sus inquietudes. Así, la heroína femenina que protagoniza Juli Jakab me deja la misma sensación de frigidez que Géza Róhrig en El hijo de Saúl.

No obstante, como también apuntaba, Atardecer es una cinta de méritos. Su fotografía vuelve a ser magnánima y cada secuencia, como un recorte que indaga en el ayer para reconstruirlo, nos habla de un cine, además de meticuloso, incisivo en un posicionamiento labrado a base de capas enigmáticas que no buscan un espectador que las descodifique sino más bien que las atraviese, una a una, hasta llegar a la madriguera acompañado de un adalid que no se sabe como tal hasta el sorpresivo final. En este sentido, veo a la actriz Julil Jakab, que ya había participado en el anterior proyecto de Nemes, como una Alicia en el país de las maravillas de Lewis Carroll. Si bien, más que maravillas, son horrores los que trata de hacer visibles buscando levantar las impolutas planchas de tejido listas para confeccionar sombreros, que los esconden.

Tan ambiciosa o más que El hijo de Saúl, Atardecer nos presenta un retrato de historia que nos resulta aterradoramente familiar

Situada justo un año antes de la Primera Guerra Mundial en el epicentro del Imperio autrohúngaro, a pesar de mis reservas hacia el estilo de László Nemes, descubro en Atardecer una ambición que busca abarcar más aspectos que conciernen a nuestro presente que El hijo de Saúl. Su personaje principal femenino, aunque sea de difícil asimilación en su rígida compostura, tiene el mérito de ser además de una guía que no toma de la mano al espectador, una especie de deidad que observa como Europa se cae ante sus pies. Justo en un momento en que vemos como se desintegra y reclama su atención, este Atardecer, en su agonía, nos resulta aterradoramente familiar. Y esto es bastante más de lo que se puede esperar de una película.
 

Tráiler de Atardecer | StyleFeelFree Youtube

 

SINOPSIS
Un año antes de que comenzase la Primera Guerra Mundial Budapest está envuelta en un caos que parece presagiar lo que vendrá. A pesar de ello, aparentemente, la normalidad reina en la capital húngara cuando Irisz Leiter llega, con la esperanza de trabajar en la antigua sombrerería de sus difuntos padres. Lo que no logra entender es por qué Oszkar, el nuevo propietario, no quiere tenerla como empleada cuando tiene todas las aptitudes necesarias para trabajar. Poco a poco, empieza a descubrir que hay muchos aspectos de su vida que desconoce.
FICHA TÉCNICA
Título original: Napszállta (Sunset / Atardecer)
Duración: 144 minutos
Dirección: László Nemes
Guion: László Nemes, Clara Royer, Matthieu Taponier
Fotografía: Mátyás Erdély
Dirección artística: Dorka Kiss
Vestuario: Györgyi Szakács
Música / banda sonora: László Melis
Montaje: Matthieu Taponier
Reparto: Juli Jakab, Vlad Ivanov, Judit Bárdos, Susanna Wuest, Tom Pilath, Levente Molnár, Urs Rechn, Christian Harting, Sándor Zsótér
Distribuidora en España: Avalon
Fecha de estreno en España: 11 de enero de 2019
FESTIVALES Y PREMIOS
Festivales:
Toronto International Film Festival – TIFF (2018): Sección Oficial
Festival de Cine Europeo de Sevilla (2018): Nominada a Mejor Película
Stockholm Film Festival (2018): Nominada a Mejor Película
Nominaciones:
London Film Festival (2018): Nominada a Mejor Película
Premios:
Festival de Cine Europeo de Sevilla (2018): Premio Eurimages a Mejor Coproducción Europea
Festival de Cine de Venecia (2018): Premio FIPRESCI
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