Lejos del mundanal ruido | Lo grandioso sin dilaciones

‘Lejos del mundanal ruido’, adaptación de la novela de Thomas Hardy ya llevada al cine en 1967, devuelve al cine el género romántico

Lejos del Mundanal Ruido | stylefeelfree

Fotograma de Lejos del mundanal ruido | StyleFeelFree

Lejos del mundanal ruido, adaptación de la novela de Thomas Hardy, vuelve al cine bajo la batuta de Thomas Vinterberg

El género romántico en el cine, desde su esencia dramática, parece encajar mejor en películas de época que con el siglo XXI no están teniendo tanto reclamo, como en la pasada centuria. Podríamos considerar como explicación que ciertos valores ligados al género y las relaciones, han ido evolucionando paulatinamente y en cierta forma, pudiera resultar un género anacrónico para la industria, por considerar que los valores de décadas atrás, no van a resultar convincentes en nuestra época, con lo cual, la identificación del público con los personajes va a ser más complicada. Por esa razón, las pocas películas románticas de época que consiguen llegar a la pantalla actualmente suelen escenificar personajes femeninos que adoptan comportamientos impropios para su época como en Lejos del mundanal ruido (Far from the Madding Crowd), una cinta dirigida por el intachable Thomas Vinterberg, que es una adaptación de la novela de Thomas Hardy, que tuvo su primera fecha de publicación en 1874, en capítulos, a través de una revista.

La gran aceptación de la novela Lejos del mundanal ruido  por el gran público, al tratarse de una historia que evoluciona rápido ayudando al mismo tiempo a que la intriga y el romance se desenvuelvan desde una gran carga emocional y un sentido de tragedia griega, ha favorecido que se haya llevado al cine en varias ocasiones. Reseñable es la adaptación de John Schlesinger en 1967, mejor resuelta que esta que nos ocupa. Al cine romántico, más cuando es una adaptación, le van los tiempos largos, las dilaciones que crean la atmósfera conveniente para que consigamos empatizar con los personajes. Y no es que esta película no sea larga. Son 119 minutos, que se pasan en un suspiro, gracias a un ritmo ágil. Pero no son suficientes para que el argumento cuaje, a pesar de que hay elementos, como la fotografía o el vestuario, bien dispuestos. La de Schlesinger, con un guión de Frederic Raphael, le tomó 168 minutos, necesarios para contar las circunstancias, sin caer en lo superfluo y desvanecer el interés. Un tiempo bien utilizado para convencer, algo que desaprovecha la cinta de Thomas Vinterberg, con guión de David Nicholls, que aunque es un filme soberbio y correcto, resulta más vacuo al centrarse en los acontecimientos cruciales, prescindiendo de conjeturas que son las que crean en este tipo de películas el clima seductor necesario para que el espectador entienda los excesos de la pasión. Lo que acaba por forzar también, a golpe de espectacularidad, un romanticismo que en algunas secuencias se vuelve más sensiblero que en la película de los sesenta.

Sin necesidad de llegar a la minuciosidad de los deliciosos detalles de La edad de la inocencia de Martin Scorsese, a Lejos del mundanal ruido de Vinterberg le falta la intensidad parsimoniosa de otras acertadas adaptaciones de novelas como Lo que queda del día de James Yvory o Sentido y sensibilidad de Ang Lee. Todas ellas películas realizadas en los noventa del siglo pasado, una década en la que el género romántico vivió cierto esplendor, que parece haberse perdido por ese anacronismo del que hablaba. El cine actual, en las películas románticas de época, parece requerir al menos de personajes femeninos más acordes con los roles que exigen las nuevas sociedades. Algo que no acabo de comprender, porque la mirada tiene que ir acompañada de un contexto, o el juicio no tiene que ir desligado de una comprensión de la historia. Y por otra parte, tampoco creo que se deba desdeñar el criterio del espectador, como tampoco me parece conveniente prescindir de un género que permite mayor creatividad que cualquier otro, al ensalzar con más ímpetu todos los elementos que diseñan una película, haciendo podible, además, una mirada al pasado que nos invita a conocer mejor que mundo hemos construido.

En este sentido, Lejos del mundanal ruido  no arriesga. Sabe de antemano que su personaje central, Bathsheba Everdene, interpretado por Carey Mulligan, es acorde con la sociedad actual. No en vano, la novela de John Schlesinger fue considerada feminista para la época. Aunque bien mirado, el personaje de la novela evoluciona siguiendo patrones más patriarcales que feministas. Pero esto es lo de menos, el personaje puede tener las razones que quiera, siempre que estén justificadas en un guión bien armado. Carey Mulligan resulta convincente al principio, caracteriza bien al personaje dotándolo de frescura. Sin embargo, su desarrollo no acaba de ser suficientemente persuasivo por carencias del guión. Si bien, la caracterización de Mulligan quizás sea más atractiva para el público que la de Julie Christie en la película de John Schlesinger ya que aquella era más repelente y caprichosa, pero por ello mismo sus acciones y deseos se comprenden mejor.

En esta última versión se busca más lo primordial, por lo que las argumentaciones no tienen tanta importancia, sino la belleza de la grandiosidad. Punto de vista que favorece a Matthias Schoenaerts, interpretando a Gabriel Oak, mucho más atractivo, se mire por donde se mire, que Alan Bates, de Schlesinger. En cambio, Tom Sturridge, interpretando al sargento Frank Tro, sale peor parado que el encomiable, por seductor a la par que aborrecible, sargento interpretado por Terence Stamp, en la película de los sesenta. Comparaciones pertinentes ya que además de estar basadas en la misma novela, parten de la misma concepción. No obstante, la que ahora se nos presenta, es más esquemática, lo que bien pensado, es más posible que llegue a un público heterogéneo que busca más la distracción que la reflexión.
 

FICHA TÉCNICA
Título original: Far from the Madding Crowd (Lejos del mundanal ruido)
Dirección: Thomas Vinterberg
Guión: David Nicholls
Reparto: Carey Mulligan, Matthias Schoenaerts, Michael Sheen, Tom Sturridge, Juno Temple, Jessica Barden
Fecha de estreno España: 12 de Junio de 2015
Consulta todos los ESTRENOS RECOMENDADOS DEL 2015 con valoraciones de películas
Rosana G. Alonso

Rosana G. Alonso

Alma mater de StyleFeelFree. Alquimista de sueños rotos, esperando que amanezca | Twitter