El videoarte en CentroCentro abre diálogos en torno a una Europa inconmensurable

CentroCentro inicia con la exposición de videoarte Lo inconmensurable, una nueva línea de programación que tiene a Europa como eje discursivo

Exposición Lo Inconmensurable en CentroCentro | Samuel Steven | StyleFeelFree

Fotograma de obra de videoarte de © Samuel Steven en CentroCentro| Foto: Y.Yu para © StyleFeelFree magazine

En la nueva línea adoptada por Santiago Eraso para CentroCentro desde que fuera nombrado hace unos meses Director de contenidos y espacios culturales de Madrid Destino, la exposición de videoarte Lo inconmensurable  abre el primero de una serie de diálogos que tiene a Europa como punto de partida. Un ciclo de proyectos que continuará en Septiembre con otras dos muestras dedicadas a dar visibilidad al dibujo y la ilustración a partir de las cuales se pretende recuperar “la idea fundacional de CentroCentro”, explicó a los medios Eraso en la presentación de Lo incomensurable  aclarando que el cometido inicial de la institución cultural pasaba por ser “un centro de culturas urbanas contemporáneas que promoviera la participación ciudadana”. Idea que se retoma buscando entablar diálogos que giren alrededor de las problemáticas generadas al calor de Europa.

Así nace el proyecto de videoarte Lo inconmensurable  que ahora puede verse en CentroCentro, sin necesidad de pagar una entrada previa como era habitual hasta ahora. Comisariada por Aimar Arriola y Soledad Gutiérrez, la muestra parte de la Colección Pi Fernandino. De la extensa colección de 1300 piezas entre obras originales que componen el corpus de la colección y otras 1000 que contextualizan la colección principal planteada por Helena Fernandino y Emilio Pi, en la muestra puede verse el trabajo de 16 artistas internacionales, incluido la obra de algunos artistas del estado español como Ibon Aranberri, con una pieza que es de las pocas que no siendo videoarte, sirve para argumentar esa idea de lo inconmensurable. Un concepto entendido como “metáfora de la historia europea, como algo no medible por la falta de un lenguaje común, conformado por resortes dispares” explica Aimar.

Desde los años setenta _ la primera pieza es Flower Fields, 1974 de Martha Rosler _ hasta la actualidad, las piezas están distribuidas sin atender un orden temático a pesar de que como explica Aimar Arriola la selección propuesta se podría agrupar en tres grandes bloques. Un primer bloque atiende al presente europeo recogiendo asuntos relacionados con la inmigración, las fronteras o los derechos humanos. Un segundo grupo de obras aluden al pasado lejano y reciente de Europa. Y finalmente, un tercer bloque, no respondiendo directamente al corte temático son obras que “nos han servido para generar pequeñas notas al pie, ampliando el foco de partida y generando diálogos ricos entre las obras presentadas”, aclara Arriola.

Siguiendo la idea principal que da lugar al título de la muestra, Soledad Gutiérrez despeja asimismo las claves de la presentación de las distintas piezas en CentroCentro comentando que hay una lógica de espejo. “La exposición no tiene un recorrido marcado, invita a recorrerla desde cualquier lado”, argumenta. “No queríamos hacer un discurso lineal sino dejar que las piezas hablaran por sí mismas”, concluye. Así es el espectador el que determina con su mirada la experiencia recogiendo de las distintas propuestas, aquellas que le permitan dotar de sentido a ese espacio ilimitado conceptualmente por una Europa que en palabras de Santiago Eraso “es insustancialmente indefinida pero nos ata a un territorio de conflictos”. Complejidades que rescatan los distintos autores que vertebran la exhibición centrándose unas veces en el comportamiento humano (Victor Alimpiev), otras en la marginalidad como posición artística y política (Dora García). Bien en los dispositivos de vigilancia y control (Willie Doherty) o en imaginarios de violencia y amenaza social sin necesidad de que sean visibles en la imagen, como en el caso de Jon Mikel Euba. Así como en el análisis de los símbolos e iconos del poder en la cultura contemporánea (Doug Hall). En definitiva, un paisaje compuesto de microcosmos que no escapan tampoco a lo poético, visible por ejemplo en Tacita Dean, difícilmente tasable e inconmensurable.

DATOS DE INTERÉS
Título: Lo inconmensurable, una reflexión sobre Europa desde el videoarte
Artista: varios (Victor Alimpiev, Ibon Aranberri, Angela Bulloch, Tacita Dean, Gintaras Didziapetris, Willie Doherty, Jon Mikel Euba, Harun Farocki, Dora García, Doug Hall, Chris Marker, Antoni Muntadas, Hans Op de Beeck, Martha Rosler, Monica Ross, Samuel Stevens)
Comisariado: Aimar Arriola y Soledad Gutiérrez
Lugar: CentroCentro Cibeles (1ª planta). Plaza de Cibeles, 1, Madrid
Fechas: 29 de Abril de 2016 – 28 de Agosto de 2016
Entrada: Entrada libre
Roux Feelfree

Roux Feelfree

Periodista, librepensadora y crítica cultural desde una perspectiva social y despatriarcal. Observando, asumiendo y reflexionando para desconceptualizar ideales que desentrañen lo real contemporáneo | Twitter