La habitación | Los espacios sentidos

En La habitación se evidencia que se pueden construir grandes personajes femeninos (e infantiles) recurriendo a la naturalidad y al poder de los espacios

La habitación | StyleFeelFree

Fotograma de La habitación | StyleFeelFree

En una habitación de poco más de 3x3 m conviven una mujer joven y su hijo Jack. El arranque es excepcional porque sin muchos preámbulos el espectador es imbuido por la misma habitación que comparten los dos personajes sobre los que gira el relato, sin saber, en un principio, mucho más de la historia salvo que se vaya a verla prevenido de antemano, craso error en muchos casos, pero casi inevitable en esta película aunque la síntesis ya destapa el entramado en suspense. Entre estos personajes existe un estrecho vínculo familiar intensificado porque están confinados en un espacio muy reducido sin poder salir de él. La película está inspirada, con grandes diferencias en los detalles, en el tremendo caso Fritzl que sacudió a la opinión pública en 2008 cuando se supo que una mujer llevaba raptada en un sótano 24 años por su propio padre. No obstante la autora de la novela y del guion, la irlandesa Emma Donoghue, no utilizó la historia verídica para ensañarse con el horror sino para mostrar los intensos lazos emocionales que unen a una madre y a un hijo. Más allá de esto, se hace incluso más significativo el efecto de alienación que provocan los espacios y el poder de sugestión que de ellos se deriva dependiendo de cómo sean percibidos. Para Jack el zulo donde tiene que vivir hasta los cinco años es un universo inagotable de fantasía. Además, fuera de él, su maleabilidad no le supone el esfuerzo de adaptación que a priori supondría para alguien que nunca ha visto la luz del día salvo por una claraboya. En cambio, para su madre, el cuarto en el que ha permanecido durante 7 años es una cárcel de la que busca desesperadamente salir y a la que consigue adaptarse durante un largo tiempo por el vínculo con su hijo.

Porque más allá de la habitación está el mundo real. Y el paso a este se vuelve más difícil todavía. Los espacios se amplían. Sin embargo, nada cuadra cuando la mente estaba configurada para sobrevivir en un sitio reducido y asfixiante que era el entorno conocido. De hecho, esto es lo más llamativo del metraje, como el ser humano es capaz de adaptarse a condiciones infrahumanas y sobrevivir; y al mismo tiempo, como a veces es incapaz de pasar página cuando los acontecimientos evolucionan a mejor. En la práctica fílmica estas difíciles disposiciones anímicas resultan convincentes porque Brie Larson que interpreta a Mamá  no parece de plástico, ni en lo físico ni en la interpretación. A su lado Jennifer Lawrence, coetánea a Larson, sí resulta una escultura modelada por requisitos de un guion que sigue exigiendo cierto esmero prefabricado en los papeles femeninos. Junto a este papel protagonista, el otro gran acierto es el pequeño Jacob Tremblay que consigue aportar el toque de magia al filme. Pero a pesar de estas grandes actuaciones y de la también excelente factura del diseño de producción de la habitación, se pierde el tono real en algunas secuencias. Es tan amplia la cantidad de aspectos que se quieren abarcar en La habitación  que al final es inevitable que cuestiones tan interesantes como las citadas pierdan fuelle e incluso acaben por desembocar en algunos momentos en los que se sacrifica la credibilidad a expensas de la agilidad necesaria para juntar tantas conjeturas con el ojo puesto en emocionar.
 

Tráiler de La habitación | StyleFeelFree Youtube

FICHA TÉCNICA
Título original: Room (La habitación)
Duración: 118 minutos
Dirección: Lenny Abrahamson
Guion: Emma Donoghe
Fotografía: Danny Cohen
Diseño de Producción: Ethan Tobman
Vestuario: Lea Carlson
Música / banda sonora: Stephen REnnicks
Reparto: Brie Larson, Jacob Tremblay, Joan Allen, William H.Macy, Sean Bridgers, Tom McCamus
Fecha de estreno España: 26 de Febrero de 2016
Roux Feelfree

Roux Feelfree

Periodista, librepensadora y crítica cultural desde una perspectiva social y despatriarcal. Observando, asumiendo y reflexionando para desconceptualizar ideales que desentrañen lo real contemporáneo | Twitter