La comunidad de los corazones rotos | Extraña realidad poética del desarraigo

La comunidad de los corazones rotos revitaliza la trayectoria de Samuel Benchetrit con un interesante proyecto repleto de personajes bizarros a través de los cuales el francés ahonda en la soledad, el fracaso y las relaciones intergeneracionales

La comunidad de los corazones rotos | StyleFeelFree

Fotograma de La comunidad de los corazones rotos | StyleFeelFree

SINOPSIS
Un astronauta americano aterriza estrepitosamente en la azotea de un edificio de los suburbios de Paris donde vive una variopinta comunidad de vecinos. Mientras espera a que la NASA venga a su encuentro, una vecina marroquí que tiene a su hijo en la cárcel, lo acoge en su casa como si fuera su propio hijo. Mientras tanto, en la misma comunidad, conocemos a otros estrafalarios vecinos: una actriz caída en el olvido, un adolescente hastiado y un hombre solitario que acaba de tener un accidente y se pasea por las noches con su silla de ruedas, a la espera de encontrar a alguien que lo saque de su monotonía.

La comunidad de los corazones rotos  está hecha a base de ternura aunque Samuel Benchetrit ha optado por cargarles a sus personajes de una distancia que alimenta su aislamiento, a la espera de ser reconocidos por el otro. Ambientada en el extrarradio de Paris, sus protagonistas pululan por la historia como extraterrestres, por lo que no llega a ser chocante, llegado el caso, que un astronauta acabe perdiéndose en la azotea de un edificio donde habita una comunidad de vecinos un tanto pintoresca. Aquí el realizador francés se centra en varios de estos vecinos, para componer distintos relatos que parecen extraídos de un Bukowski en sus horas más bajas. Un adolescente nihilista que acaba intimando con una sexagenaria (Isabelle Huppert) que ha tenido días mejores, un esquivo vecino que quiere escaquearse para no pagar el ascensor comunitario, y una adorable mujer de origen árabe que acoge en su casa al perdido cosmonauta, a la espera de que la NASA lo localice.

Tan real como empapada de un absurdo que dota a la historia de un sentimiento anulado por la propia historia, La comunidad de los corazones rotos  es precisamente un diálogo entre corazones rotos, zurzidos con rotos, empatados con esquivos, con naderías que lo son porque atañen a personas normales, que se mueven en la cotidianidad, danzando un extraño baile que surge de sentirse milagrosamente vivos, a pesar de todo, a pesar de las caídas aquí escenificadas en tres descensos diferentes (desde el espacio, desde ese otro espacio del éxito, el de la gloria y la caída más puramente terrenal ). Con esta cinta el propio Benchetrit vuelve a levantarse. Él mismo reconoce que si bien es su quinto largometraje, también es definitivamente su primera película, la que le permite una segunda oportunidad, conectando también con una biografía personal un tanto sórdida y peculiar. Veremos cómo encaja las siguientes a partir de aquí. De momento, merece la pena seguirle la pista, tanto a su trabajo cinematográfico, como al literario, del que ha extraído el guion para este proyecto que parte de dos relatos de Crónicas del Asfalto  publicados por anagrama este mismo año. Dos narraciones a las que incorpora otra a la que da vida en la pantalla una escéptica Isabelle Huppert, arrolladora desde que estuviese nominada al Oscar como mejor actriz, este mismo año, por su trabajo en Elle, de la mano de Paul Verhoeven.

La comunidad de los corazones rotos  apunta con una aparente irreflexividad marcada por una mezcla de poesía, humor e incluso guiños en clave política a los marginados, pero clava su flecha en el corazón de una diana desde la que trazar una cosmología de lo contemporáneo que se percibe en las relaciones interpersonales e intergeneracionales, en un territorio donde ni la edad, ni el sexo, ni el estatus, parecen determinantes. Lo cual, evidencia un saber ver y un saber estar.
 

Tráiler de La comunidad de los corazones rotos | StyleFeelFree Youtube

FICHA TÉCNICA
Título original: Asphalte (La comunidad de los corazones rotos)
Duración: 100 minutos
Dirección: Samuel Benchetrit
Guion: Samuel Benchetrit
Fotografía: Pierre Aïm
Decorados: Jean Moulin
Vestuario: Mimi Lempicka
Música / banda sonora: Raphaël Haroche (como Raphaël)
Montaje: Thomas Fernandez
Reparto: Isabelle Huppert, Gustave Kervern, Valeria Bruni Tedeschi, Jules Benchetrit, Tassadit Mandi, Michael Pitt
Fecha de estreno España: 10 de marzo de 2017
FESTIVALES Y PREMIOS
Festivales:
Festival de Cannes 2015: Sección Oficial
Festival de cine de los Campos Elíseos 2015
Festival de cine francófono de Angulema 2015
Nominaciones:
Premios César 2016: Nominada a Mejor Guion Adaptado
Roux Feelfree

Roux Feelfree

Periodista, librepensadora y crítica cultural desde una perspectiva social y despatriarcal. Observando, asumiendo y reflexionando para desconceptualizar ideales que desentrañen lo real contemporáneo | Twitter