Frantz | Traspasar el umbral

La mirada de François Ozon en Frantz se vuelve más sombría en una película en la que los contrastes evidencian un juego que confunden conscientemente al espectador hasta prácticamente el final de la historia

Frantz | StyleFeelFree

Fotograma de Frantz | StyleFeelFree

Con Frantz  François Ozon se sale por la tangente. Bien es cierto que a lo largo de su conjunto cinematográfico se evidencia un gusto por tambalear de alguna forma al espectador, para que cuestione el mundo que le rodea, pero en su última película da un paso más allá confundiendo desde el principio en la cinta, ya estéticamente, más alejada de toda su antología. En un blanco y negro que salpica de color cuando la ocasión lo requiere, el cineasta francés de Una nueva amiga, su anterior proyecto, se adentra en Frantz  en un filme que se explica muy bien con la obra de arte de Édouard Manet, El suicida, a la que recurre para ejemplificar el desarrollo del relato. Hay una mirada romántica en el cuadro impresionista que extasía al que mira invitándole a traspasar el umbral. Un umbral que aquí se cruza de muchas formas, incluso teniendo en cuenta que la obra de Manet en sí es patrimonio de la Fundación E.G. Bührle en Suiza por lo que  no está accesible precisamente en Francia donde se localiza en Frantz.

Inspirada en L’homme que j’ai tué  (El hombre al que maté) una pieza literaria de Maurice Rostand y llevada al cine en 1931 por Ernst Lubitsch, bajo el título de Remordimiento, Frantz  resulta un ejercicio interesante para asistir a un capítulo de la historia, los años posteriores a la contienda de la Primera Guerra Mundial, en territorio alemán, que sirven de telón de fondo para comprender el sentimiento reinante en una Alemania derrotada tras la humillación que supuso el Tratado de Versalles. Lo que acabaría desembocando en un nacionalismo que volvería a llevarles a una nueva guerra mundial. La guerra precisamente es un tema nuevo en el repertorio de François Ozon que le sirve para hablar de la pérdida, del remordimiento, del amor y del odio que luchan entre sí, componiendo un relato en el que la verdad y la mentira se ven resentidas por el anhelo de no querer ver lo que es, para sobrevivir al dolor o hacerlo más tenue. Por eso el blanco y negro con el color. De ahí también el juego ambigüedades que envuelven a Adrien, interpretado por Pierre Niney, el actor que dio vida a Yves Saint-Laurent, en un traje que al principio no parece sentarle muy bien hasta que se resuelve el enigma que sobrelleva. Y finalmente el asomo de una Francia triunfante tras la guerra, en contraste con Alemania, aletargada y lóbrega. Dos Estados que aunque en el periodo que se retrata aquí, han acabado la contienda, siguen lidiando, sellada la guerra, una guerra personal que solo puede terminar cuando se es consciente de que las cosas finalizan si se decide ponerles fin. Pero para ello hay que tener voluntad de querer ver la otra cara de la verdad. Hasta qué punto los personajes ven, quieren ver o se dejan seducir por la mentira, tendrán que descubrirlo los públicos que sientan curiosidad por averiguar qué se trae de nuevo y misterioso Ozon. El cineasta francés decide dejar muchos cauces abiertos en la película más arriesgada y atmosférica de todas las que ha realizado hasta el momento. La mirada individual decidirá si es más convincente el Ozon contemporáneo o este atemporal. Personalmente prefiero su audacia en películas de cariz más contemporáneo, lo cual no significa que Frantz tenga un planteamiento incorrecto. Al contrario, es su ocasión de que luzcan más todos los departamentos de arte.
 

Tráiler de Frantz | StyleFeelFree Youtube

FICHA TÉCNICA
Título original: Frantz
Duración: 113 minutos
Dirección: François Ozon
Guion: François Ozon (remake de Remordimiento de Ernst Lubitsch)
Fotografía: Pascal Marti
Dirección artística: Michel Barthélemy
Vestuario: Pascaline Chavanne
Música / banda sonora: Philippe Rombi
Montaje: Laure Gardette
Reparto: Pierre Niney, Paula Beer, Cyrielle Clair, Johann von Bülow, Marie Gruber, Ernst Stötzner, Anton von Lucke
Fecha de estreno España: 30 de noviembre de 2016

Roux Feelfree

Roux Feelfree

Periodista, librepensadora y crítica cultural desde una perspectiva social y despatriarcal. Observando, asumiendo y reflexionando para desconceptualizar ideales que desentrañen lo real contemporáneo | Twitter