Naturaleza muerta, la ilusión de lo táctil en un mundo objetualizado e intangible

La galería Marlborough de Madrid recoge en la muestra Naturaleza muerta un conjunto de obras de los siglos XX y XXI que materializan la necesidad actual de repensar y resignificar el género de la naturaleza muerta o still life

Jorge Castillo | Naturaleza muerta | StyleFeelFree

Obra: Frutas y cabeza, 1990-91 de © Jorge Castillo | Foto: R.Xo para © StyleFeelFree

Cien años de naturaleza muerta que arrancan en Flores de mi huerto  (1911) de Ignacio Pinazo y Rosas blancas del jardín de mi casa  (1920) de Joaquín Sorolla, y finalizan en obras recientes de impronta femenina firmadas por Carolina Andrada (Gran Sofá, 2011) y Lulú Figueroa (Sin título, 2015). El recorrido que se erige bajo el título informativo de Naturaleza Muerta. Pintura española s.XX-XXI  y que propone la galería Marlborough de Madrid a propuesta de Kosme de Barañano, recorre el género de la naturaleza muerta deteniéndose, década a década, desde los diez del siglo XX, en las muchas perspectivas desde las que se ejecutó el también conocido como bodegón, en su acepción más castellana, valiéndose en ocasiones de vanguardias artísticas como el cubismo que experimentó María Blanchard en su adaptación a lo objetual, que contextualizan este género desde múltiples ángulos. Recodos que le plantean al espectador el reto de tratar de repensar una categoría muchas veces denostada e incomprendida por querer atribuirle un sesgo academicista e ideológico, sin demasiado fundamento si pensamos que las ideologías en lo artístico dependen de un espacio, un tiempo y sus circunstancias que resignifican sus identidades políticas. Nada es igual a como fue, porque no puede ser visto de la misma manera.

Por ello mismo, la naturaleza muerta recobra auge, porque si miramos a nuestro alrededor, los objetos nos han domesticado invadiendo todo el espacio en una economía hipercapitalista, al mismo tiempo que nunca antes habían tomado el poder de expresarse desde una pluralidad ideológica que resignifica su iconicidad, desde su condición inanimada que nos invita a la ilusión de experimentar experiencias táctiles en realidades intangibles conectadas virtualmente. El planteamiento de la galería madrileña, a través de 60 piezas, la mayoría pinturas, que parten de los primeros años del siglo XX hasta la actualidad de un siglo XXI que vuelve a retomar con fuerza el género, es un buen punto de partida desde el que acercarse además al arte español que profundizó en este talante artístico y que conecta con otras exposiciones como Campo cerrado  en el Museo Reina Sofía al rescatar ambas muestras a autores como Francisco Bores, Pancho Cossío, Luis Fernández, Benjamín Palencia y José María Ucelay, que resitúan el arte español ampliando el sentido que le otorgó figuras, también presentes en esta exposición como Antoni Tàpies, Eduardo Chillida, Manolo Valdés, Antonio López García o Joan Miró, con otros nombres que asimismo generan nuevos lenguajes en torno a la naturaleza muerta. Así, la materialidad sensual de Labad convive con la ataviada abstracción alienada y superconectada de Luis Gordillo en Situación meándrica  (1986); la existencialidad de Cristino de Vera con la intemperancia plástica de Pelayo Ortega; la hiperrealidad de los objetos que conforman colecciones como en Marjana amarillo  (2008) de Claudio Bravo, con la frugalidad de la composición de Pequeña naturaleza   (1988) de José Manuel Ballester; o la espera física denotada en Gran sofá  (2011) de Carolina Andrada, con la necesidad de descifrar el inconsciente que habita en espacios inmateriales como en Frutas y cabeza  de Jorge Castillo.
 

DATOS DE INTERÉS
Título: Naturaleza muerta. Pintura española siglos XX – XXI
Artistas: Alfonso Albacete, Bonifacio Alfonso, Carolina Andrada, José Manuel Ballester, Miquel Barceló, Juan Barjola, Miguel Berrocal, María Blanchard, Francisco Bores, Claudio Bravo, Miquel Ángel Campano, Jorge Castillo, Eduardo Chillida, Alberto Corazón, Pancho Cossío, Cristian Domecq, Juan de Echevarría, Luis Fernández, Lulu Figueroa, Hugo Fontela, Carlos Franco, Luis Gordillo, Juan Gris, Agustín Ibarrola, Labad, Abraham Lacalle, Nicolás de Lekuona, Antonio López García, Juan Martínez Moro, Joan Miró, Juan Navarro Baldeweg, Pelayo Ortega, Benjamín Palencia, Joaquín Peinado, Ignacio Pinazo, Joaquín Sorolla, Antoni Tàpies, José María Ucelay, Manolo Valdés, Xavier Valls, Cristino de Vera, Hernando Viñes
Comisariado: Kosme de Barañano
Lugar: sala Marlborough (Orfila 5, Madrid)
Fechas: 12 de mayo de 2016 – 18 de junio de 2016
Entrada: acceso libre
Roux Feelfree

Roux Feelfree

Periodista, librepensadora y crítica cultural desde una perspectiva social y despatriarcal. Observando, asumiendo y reflexionando para desconceptualizar ideales que desentrañen lo real contemporáneo | Twitter