Del Pop al Op: el Op Art y el arte cinético, experiencias de vértigo

El Museo Louisiana de Arte Moderno dedica una exposición al Op Art y al Arte Cinético realizado entre 1950 y 1970 con obras de 40 artistas de gran prestigio como Vasarely o Bridget Riley

Bridget Riley, Op Art | StyleFeelFree

Obra: Current, 1964 de © Bridget Riley | StyleFeelFree

El año pasado ya lo anunciaba por aquí después de visitar la última feria de arte ARCO 2015. El Op Art y el Arte cinético y junto a estos estilos artísticos, todos los que presentan texturas, redes e ilusiones ópticas, tienen una razón de ser que encaja con la contemporaneidad. El mundo está cifrado y algoritmado. Repleto de datos abstractos que es urgente descifrar por su valía. Datos que son mercadeados ya que si la singularidad de cada individuo se aprecia en su conjunto, si estas singularidades son filtradas por separado y las unimos a otras, obtenemos patrones de conducta, respuestas seriadas que anticipan productos susceptibles de demanda. Sí, estamos robotizados. Pero seguimos sintiéndonos tan humanos, que sobresalta pensar hasta que punto nuestra vulnerabilidad se ha acrecentado con los dirigidos avances tecnológicos. El mundo ya es perfectamente utópico, nunca había sido tan susceptible de análisis y predicción. Por ello el Arte Perceptual con corrientes como el Op Art y el Arte Cinético surgidas a mediados de 1950 y de gran calado en los sesenta, sigue siendo relevante para tratar de entender el presente. Un presente construido con datos adiestrados, ordenados y seriados que explican todo, pero en síntesis, ni se aproximan a lo que es. Sólo son aproximaciones percibidas que nosotros, como espectadores activos, pensantes e intuitivos, también podemos (debemos) desentrañar, sin interferencias mecanizadas e interesadas.

Con alrededor de 100 obras de 40 artistas entre los que figuran nombres de distintas nacionalidades como Víctor Vasarely (Hungría 1906-1997), Bridget Riley (Reino Unido, 1931), François Morellet (Francia, 1926), Julio Le Parc (Argentina, 1928), Gianni Colombo (Italia, 1937) o los venezolanos Jesús Rafael Soto (1923-2005) y Carlos Cruz Díez (1923), el Museo Louisiana de Arte Moderno de Copenhague presenta esta semana Eye Attack – Op Art and Kinetic Art 1950-1970, una exposición que parte de la propia colección del Louisiana exhibiendo obras que rara vez o nunca se habían expuesto en el museo, para tratar de explicar el arte visual en la cultura actual, analizando para ello las corrientes más innovadoras del período comprendido entre 1950-1970. Las corrientes artísticas de Op Art y arte cinético se dirigen deliberadamente a nuestra percepción. ¿Qué es lo que vemos? ¿Lo que representamos es lo que realmente es? ¿La representación es estática o está sujeta a interpretación? La visión siempre parcial, siempre subjetiva, aquí se siente intencionadamente atacada por un arte que no exento de cierta inquietud, trata de seducirnos confundiendo al ojo con ilusiones ópticas que en muchos casos recrean una sensación de movimiento similar al vértigo. Imágenes que giran y tintinean. Imágenes que retan al espectador a buscar un punto céntrico. Mientras todo resulta centrífugo, es sustancial tratar de recomponer el equilibrio de lo que es, no de lo que apreciamos ilusoriamente.

Vasarely, Op Art | StyleFeelFree

Obra: Vega OR, 1969 de © Victor Vasarely | StyleFeelFree

Del blanco y negro y el monocromo al color, el museo Louisiana propone un viaje en el que el espectador es protagonista participando activamente en lo que se podría definir como ambientes. La geometría y sistematización se abre paso a un juego de percepciones, de ilusiones de desplazamiento del espacio y el movimiento que comienza en Morellet por medio de una pared con píxeles de colores parpadeantes. A partir de aquí, dos salas con espacios desconcertantes con arreglos de cuerdas elásticas y espejos de Colombo y Le Parc que abren paso a un espacio con luces de neón que finaliza en un universo de luz y color en donde no faltan los experimentos de movimiento físico real, no solo ilusionista, en relieves y esculturas motorizadas.
El dinamismo que proponen estas obras, que obligan al cerebro a trabajar a destajo, como en las propuestas por Bridget Riley, es producto de una experiencia en la que no solo se percibe lo que no existe, sino que en la observación, el sujeto está predispuesto a experimentar fenómenos que surgen como efectos derivados del procesamiento cerebral de la impresión visual. En otros casos, la tridimensionalidad que proponen Soto y Cruz-Diez es además un intento de ampliar los conceptos tradicionales de la pintura y la escultura.

El Op Art y el arte cinético en su intento de crear un arte en sintonía con la edad moderna, vieron el futuro apuntando a nuestra percepción dinámica y manipulable. La exposición Eye Attack  reúne obras que en colectivo se relacionan con la forma en que vemos el mundo a través de nuestros sentidos. Necesitamos puntos fijos que nos sirvan de referencia para comprender nuestro entorno pero descubrimos que lo que nos rodea es mutable, que lo establecido está en proceso de disolución, y por ello, que somos responsables, en definitiva, de nuestra percepción del mundo siendo conscientes al mismo tiempo de que todo está en movimiento, cambiando continuamente.

DATOS DE INTERÉS
Título: Eye Attack – Op Art and Kinetic Art 1950 – 1970
Artista: varios
Comisariado: Tine Colstrup
Lugar: Museo Louisisana de Arte Moderno (Copenhague)
Fechas: 4 de Febrero de 2016 – 5 de Junio de 2016
Horario: De 11:00 a 22:00 horas (excepto sábados, domingos y festivos de 11:00 a 18:00 / Lunes: cerrado)
Entrada: 115 DKK / estudiantes: 100 DKK / niños y jóvenes menores de 18 años: gratis
Roux Feelfree

Roux Feelfree

Periodista, librepensadora y crítica cultural desde una perspectiva social y despatriarcal. Observando, asumiendo y reflexionando para desconceptualizar ideales que desentrañen lo real contemporáneo | Twitter