El hijo de Saúl | Auschwitz, fragmentado y desafectado

László Nemes traza en El hijo de Saúl, un singular retrato de Auschwitz sin atisbo de sentimentalismo que le está abriendo todas las puertas. Con el éxito cosechado, es tentador compararlo con Spielberg

El hijo de Saúl | StyleFeelFree

Fotograma de El hijo de Saúl | StyleFeelFree

El Holocausto y sus campos de horror son uno de los episodios de la historia que más se han llevado al cine, pero no sólo por su naturaleza, sino también por lo reiterativo del tema, no es precisamente un suceso histórico que anunciado para la gran pantalla, de entrada, me inspire curiosidad.  Steven Spielberg, peso pesado del cine estadounidense, hizo un encomiable trabajo, no exento de cierto sentimentalismo, allá por principios de los noventa con La lista de Schindler  que le valió una retahíla de Oscars. El hijo de Saúl  se ve triunfante. Sus condecoraciones en Cannes y el Globo de Oro a mejor película extranjera parecen presagiar una victoria casi segura también en los Oscars 2016, en donde opta a estatuilla en la categoría a mejor película extranjera. Aunque sea la otra cara de la moneda spielberiana, el húngaro László Nemes parecía tener claro, vistos el rigor y las pautas establecidas en este su primer largometraje, un objetivo que apunta a un dogma pensado para ganarse el beneplácito de una crítica más recia que heterodoxa. Su postura se consagra a una sentencia puramente racional que podría resumirse en una frase.  No hay belleza ni placidez en el horror. Si bien, matizaría.  Hay planos estudiadamente bellos en El hijo de Saúl, planos que resultan incluso molestos y demasiado meticulosos dentro de ese horror. Porque si la humanidad se disipa como lo hace, puesto que no hay lugar para la emoción aunque la trama en sí es emotiva, el resultado no puede tener una perspectiva de amplitud subjetiva cuando además el filme se evidencia hermosamente trágico en algunas tomas. Si bien, a grandes rasgos, se salvan las distancias en distintos itinerarios objetivos que confluyen en un punto al que el espectador llega guiado. Para ello, László ha optado por dotar a la película de un enfoque dislocado que permite acercarse a la acción a través de un personaje, Saúl Auslander (Géza Röhrig), prisionero húngaro y parte del sistema de los sonderkommandos, al que seguimos en su viaje al infierno atendiendo a su mirada mediada por las circunstancias.

El límite impuesto al espectador, al no revelarle más información de la que vería si presenciase los hechos, le obliga a ver unas realidades fragmentadas que le acreditan para recolocarlas en su imaginario. Pero en esta pulcritud de miras que busca desesperadamente una aproximación real y tangible materializada en unos exquisitos 35 mm que cuajan bien con una fascinante iluminación vaga e industrial y una atmósfera sonora sórdida, se percibe una mirada que siendo neutra, se vuelve aséptica e insípida. Todo ello es comprensible en este estudiado plan pensado como un ejercicio de no-estilo. Pero en resumidas cuentas, no se logra consagrar notoriamente lo que se busca en una película de esta índole: repensar lo trágico, remover conciencias y emocionar sin necesidad de recurrir a  lo compasivo. Quizás en esa distancia abismal entre Steven Spielberg y László Nemes haya demasiados puntos de confluencias excesivamente artificiosos que buscan el consenso. Y quizás en una posición tal vez no media entre ambos, pero sí arriesgada, en un ejercicio menos purista y más ingenioso, haya resquicios que permitan volver sobre el tema buscando nuevos ángulos de acción y reacción.
 

Tráiler de El hijo de Saúl | StyleFeelFree Youtube

FICHA TÉCNICA
Título original: Saul Fia (The Son of Saul / El hijo de Saúl)
Duración: 107 minutos
Dirección: László Nemes
Guión: : László Nemes y Clara Royer
Fotografía: Mátyás Erdély
Música / banda sonora: Matthieu Taponier
Reparto: Géza Röhrig, Levente Molnár, Urs Rechn, Todd Charmont, Sándor Zsótér, Marccin Czarnik, Jerzy Walczak, Christian Harting, Uwe Lauer, Kamil Dobrowolski, Christian Harting, Amitai Kedar, István Pion, Juli Jakab, Levente Orbán
Fecha de estreno España: 15 de Enero de 2016
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Roux Feelfree

Roux Feelfree

Periodista, librepensadora y crítica cultural desde una perspectiva social y despatriarcal. Observando, asumiendo y reflexionando para desconceptualizar ideales que desentrañen lo real contemporáneo | Twitter