Taxi Teherán | El triunfo de la creatividad frente a la censura

Taxi Teherán es un experimento triunfante para burlar la censura en Irán, lo que muestra una vez más la agudeza creativa de Jafar Panahi

Taxi Teherán | StyleFeelFree

Fotograma de Taxi Teherán | StyleFeelFree

Jafar Panahi es iraní y cineasta. Ha realizado hasta la fecha siete películas en formato largometraje incluyendo su última incursión que ahora llega a los cines, Taxi Teheran. A estas hay que añadirle varios cortometrajes y algún proyecto documental. Pero tiene orden expresa del gobierno iraní de no seguir filmando porque desde 2010 en que fue arrestado e inhabilitado de ejercer su profesión, sus propuestas cinematográficas se consideran perversas para el régimen. Cualquier forma de censura siempre es excesiva. No hay una lógica para vetar la creación. Pero además, en Irán, las formas de censura son evidentes, visibles y desmedidas. Claro que si hay algo que no puede hacer la censura es lidiarse contra la creatividad y pretender ganarle la batalla. Jafar Panahi ha demostrado desde sus inicios una capacidad creativa asombrosa. Y también ser muy certero y elocuente grabando en el meollo de la ciudad, captando la esencia de un Teherán bullicioso y vibrante. Lo dejó patente en sus primeras incursiones, especialmente en la sorprendente El espejo (1997), su segundo largo de ficción. En la extraordinaria El globo blanco (1995) también hizo un retrato urbano coherente, aunque más lírico y por ello también más minucioso y sereno. En ambas dejó claro también una sensibilidad que media en el entorno y que transciende gracias a la pureza de una mirada femenina despertando a la vida en Irán. Sus personajes infantiles, tan radiantes e inquietos, son esenciales para comprender la lógica de un cine que lucha no sólo por sobrevivir sino por relatar la historia desde una savia nueva que contempla el mundo a través de una mirada pura, la única visión capaz como es de transformar la realidad desde el crédito de la verdad simple en el que impera la sensatez más ingenua y al mismo tiempo, más certera.

En Taxi Teherán  Panahi vuelve a esos escenarios que fueron su primera toma de contacto con la ficción. Con el problema añadido de que no puede hacer cine en Irán, el cineasta ideó una forma de sacar adelante su proyecto. Si no podía ser cineasta, podía ser taxista y tratar de que las historias que revelan las problemáticas de Irán entraran en el taxi. Dicho y hecho. Para ello utilizó tres cámaras muy pequeñas que le permitían esconder el rodaje y garantizar la seguridad del equipo. Le bastaron 14 días. Sin iluminación y sin equipo adicional, se convirtió en el hombre orquesta al volante de un taxi y acompañado por actores no profesionales: familiares, conocidos y conocidos de conocidos que le ayudaron a transmitir una suerte de docu-ficción que es un relato de relatos que palpita en cada toma mostrándonos un Teherán bullicioso que entra literalmente en el taxi para relatar los problemas de la censura, de la vida y las ganas de hacer, de seguir haciendo y viviendo en una ciudad que no parece descansar. Muestra de ello es que Jafar Panahi por el día grababa y por la noche editaba las imágenes en casa. De estos montajes diarios guardaba una copia de seguridad en diferentes lugares de la ciudad que hoy nos muestran un testimonio muy valioso no sólo por lo que se cuenta sino porque es una prueba de que sin a penas medios se puede hacer, que la censura es estrecha de miras y el orgullo encendido por las ansias de ejercer la libertad individual, puede ser tan grande, que tiene alas.
 

FICHA TÉCNICA
Título original: Taxi (Taxi Teherán)
Duración: 82 minutos
Dirección: Jafar Panahi
Guión: Jafar Panahi
Fecha de estreno España: 9 de Octubre de 2015
Roux Feelfree

Roux Feelfree

Periodista, librepensadora y crítica cultural desde una perspectiva social y despatriarcal. Observando, asumiendo y reflexionando para desconceptualizar ideales que desentrañen lo real contemporáneo | Twitter