El último lobo | Énfasis en el entorno

el último lobo | stylefeelfree

Fotograma de El último lobo | StyleFeelFree

En 1988 Jean Jacques Annaud estrenó El oso con gran acogida y expectación. Más de un cuarto de siglo después regresa con otra historia centrada en animales,  El último lobo (Wolf totem)  basada en la novela homónima del título en inglés, que se publicó con seudónimo en China (Jiang Rong, que en realidad es Lü Jiamin) y logró convertirse en un éxito literario sin precedentes desde el Libro Rojo de Mao.

La última película de Jean Jacques Annaud, El último lobo  se centra, como hiciera en “El Oso”, en dar protagonismo a los animales en un entorno admirable

El último lobo  está firmado por el francés Jean Jacques Annaud, pero que esto no nos lleve a engaños, es una película coproducida entre Francia y China con productores chinos, lo que implica que antes ha pasado por las manos del China Film Group, la oficina que decidirá si el proyecto tiene luz verde o hay interferencias rojas que precisan de modificación. Aún así, el propio director, que anteriormente ya había tenido problemas con las autoridades chinas con su película 7 años en el Tibet  protagonizada por Brad Pitt, ha declarado que el guión original de su nueva filmación no sufrió cambios significativos. Me parece importante aclarar este punto porque a pesar de que la cinta conlleva importantes y logrados esfuerzos, como los que supusieron grabar con lobos reales _ si bien también hay planos conseguidos digitalmente en post-producción _ el argumento tiene aristas que se resuelven con una contención que resulta cándida, alejándose de películas más contemporáneas en la forma de abordar el argumento y aproximándose a los entresijos de la trama cabalmente, como si se tratase de un cuento infantil que precisa sencillez y grandes dosis de espectacularidad, una fábula contada por unos padres más recelosos y moralistas que permisivos. Lo que tampoco interfiere en que los resultados sean loables si pasamos por alto el relato que no destella por original, pero sí por una fotografía exultante que descubre una naturaleza hermosa en los extraordinarios parajes de Mongolia. El 3D es colosal, pero no se advierte tan necesario salvo para enfatizar lo evidente, los paisajes y una cultura tradicional apegada a la tierra, en riesgo de desaparición. Esto es lo más convincente y sorprendente de la película, la convivencia del hombre con su entorno y la relación entre este con el resto de las especies. Aquí, el lobo, como parte de la misma biosfera que debemos cuidar para no cargamos de un plumazo todo el bienestar asociado a la biodiversidad. Y desde este punto de vista, sí se descubre como una pieza cinematográfica esencial para pensar el mundo que estamos construyendo.

El último lobo, retrotrayéndose a 1969, cuenta la historia de Chen Zhen (Shaofeng Feng), un joven estudiante que llega al interior de Mongolia desde el gran Beijing con su compatriota Yanz Ke (Shawn Dou) para educar a una tribu de pastores nómadas. Su entorno le deja maravillado a pesar de lo hostil que es vivir rodeado de lobos. Curiosamente esos animales salvajes en libertad, le dejan tan fascinado, que decide adoptar uno cuando las autoridades toman la decisión de eliminar a todos los lobeznos de la región. Una decisión que traerá consecuencias y se convertirá en el leitmotiv de la narración para abordar otros secundarios como el amor desde un punto de vista demasiado lánguido o la empatía del hombre con el entorno, una razón más poderosa que se percibe con una fuerza visual que no escatima recursos.
 

FICHA TÉCNICA
Título original: Wolf Totem (Le dernier loup | El último lobo)
Dirección: Jean-Jacques Annaud
Guión: John Collee, Lu Wei, Jean-Jacques Annaud (Novela: Jiang Rong)
Reparto: Feng Shaofeng, Shawn Dou, Ankhnyam Ragchaa, Yin Zhusheng, Basen Zhabu, Baoyingexige
Fecha de estreno España: 10 de Abril de 2015
Roux Feelfree

Roux Feelfree

Periodista, librepensadora y crítica cultural desde una perspectiva social y despatriarcal. Observando, asumiendo y reflexionando para desconceptualizar ideales que desentrañen lo real contemporáneo | Twitter