Locke | Anárquica lucidez

Locke, película | Stylefeelfree

Fotograma de Locke | StyleFeelFree

Locke es Ivan Locke (Tom Hardy), un ingeniero que pone todo patas arriba para hacer lo que su conciencia le dicta. La película son  85 minutos subidos con él en su coche para tratar de poner orden al desorden y así ganarle un pulso personal a su vida, su destino, a su padre que es como un fantasma que atormenta su conciencia. Prácticamente hora y media de metraje  en ese coche, de noche, tratando de conocer a un personaje que lo único que hace, como si fuera poco, es hablar por un teléfono con manos libres, reflexionar, discutir consigo mismo o más bien con sus fantasmas y dar ejemplo de que somos constructores de nuestras vidas independientemente de las circunstancias. Dirigida y escrita por el británico Steven Knight presuponía que sería una película como mínimo interesante después de su excelente ópera prima en la dirección cinematográfica con Redención (Hummingbird) y del gran guión que escribió para Promesas del este de David Cronenberg. Pero lo que no esperaba es que el experimento cinéfilo que nos descubre fuese tan mínimal y anodino, con tan pocos recursos visuales; y aún así, sorprende que consiga la misma tensión argumental que en sus trabajos precedentes.

Como un monólogo teatral, toda la trama está desarrollada en el interior de un coche con un único personaje. Aunque hay otros personajes a los que sólo oímos, la cámara está fija en Ivan Locke y tenemos la sensación de que estamos encerrados con él en el mismo espacio. No hay, en cambio, sensación de agobio, más bien de espera impaciente. Estamos ahí, expectantes de los acontecimientos que se van resolviendo según una línea argumental coherente en donde los sentimientos se desatan: la tensión, la ira, la desesperanza, el amor entremezclado con el desamor, la confianza con la desconfianza y finalmente la esperanza. Pero por encima de todo, hay algo más importante que Steven Knight destaca y que parece haberse perdido con el paso de los años en las sociedades contemporáneas. Se trata del honor o la moralidad. La propia, no la social. Y todo este trajín de sentimientos, al volante de un BMW, con nocturnidad y un destino concreto. Una película francamente arriesgada que sólo podía llevar a cabo con éxito un Steven Knight preciso al dirigir a Tom Hardy en un papel difícil que ha sabido manejar a la perfección.
 

FICHA TÉCNICA
Título original: Locke
Duración: 82 minutos
Dirección: Steven Knight
Guión: Steven Knight
Fotografía: Haris Zambarloukos
Vestuario: Nigel Egerton
Música / banda sonora: Dickon Hinchliffe
Montaje: Justine Wright
Reparto: Tom Hardy, Olivia Colman, Ruth Wilson, Andrew Scott, Ben Daniels, Tom Holland, Bill Milner
Fecha de estreno España: 21 de Agosto de 2014
Roux Feelfree

Roux Feelfree

Periodista, librepensadora y crítica cultural desde una perspectiva social y despatriarcal. Observando, asumiendo y reflexionando para desconceptualizar ideales que desentrañen lo real contemporáneo | Twitter