El viento se levanta | Cuando los sueños tienen alas para volar

El viento se levanta | stylefeelfree

Fotograma de El viento se levanta | StyleFeelFree

Parece ser que con El viento se levanta el japonés Hayao Miyazaki autor de las aclamadas cintas de anime La princesa Mononoke, El viaje de Chihiro  y más recientemente Ponyo en el acantilado  se despide. Y para hacerlo ha recurrido a esta película que sin ser belicista, aborda el tema de la creación desde la voz de Jiro, ingeniero aeronáutico responsable de la creación de uno de los mejores aviones de combate del mundo durante la II Guerra Mundial, el caza Mitsubishi A6M Zero. El guión, escrito también por Miyazaki, de entrada, no resulta demasiado atractivo. La película basada en la vida del propio Jiro Horikoshi habla, a grandes rasgos, de la magia y la posibilidad de hacer realidad los sueños. El sueño de su protagonista no es otro que diseñar aviones en la resbaladiza década de los años treinta en Japón cuando el deseo colonialista de la nación parecía oponerse al de un pueblo que sufría todos los estragos de esta monstruosa idea imperialista propia de la primera mitad del siglo XX. Pero Japón a pesar de todos los perjuicios que sufrió y que provocó,   siempre ha salido victoriosa y con su imagen más o menos impoluta aun habiendo sufrido grandes derrotas, como la de la II Guerra Mundial y los significativos desastres naturales que no han mermado su capacidad para hacer posible lo imposible.

En realidad El viento se levanta  habla de eso. De la grandeza que tiene un país al permitir que sus ciudadanos puedan soñar y no sólo eso, sino hacer realidad sus sueños aunque existan dificultades. Al menos soñar no es una amenaza. No hay ciudadanos de primera y de segunda. Ahí la diferencia de las grandes potencias y de las naciones que giran en órbita alrededor de estas. Este es el gran mensaje de la película. Un mensaje que me hizo recordar el último libro publicado en España del también japonés Haruki Murakami, Los años de peregrinación del chico sin color  que trata precisamente de otro creador, en este caso de estaciones de tren. Hay un pasaje en el libro en el que destaca la grandeza del Japón en una anécdota más o menos trivial  que me hizo pensar en lo defensores que son los japoneses de lo suyo y de los suyos. Aquí radica la dimensión de un país. Y Japón, a pesar de todo lo que ha sufrido, siempre ha sabido salir airoso porque ha permitido que sus ciudadanos sean los constructores de una nación con sus propios sueños, mirando hacia dentro y observando lo de fuera no para ensalzarlo sino para mejorarlo aligerándolo.

Al margen de esto, la película de más de dos horas, también ha sabido tejer una historia de amor romántica que hace más llevadera la trama aunque no es precisamente el mejor filme de Hayao Miyazaki, si bien, ha estado nominada a los Oscars como mejor película de animación.
 

Tráiler de El viento se levanta | StyleFeelFree Youtube

FICHA TÉCNICA
Título original: Kaze tachinu (The wind rises / El viento se levanta)
Duración: 125 minutos
Dirección: Hayao Miyazaki
Guión: Hayao Miyazaki
Fotografía: Atsushi Okui
Dirección artística: Yôji Takeshige
Música / banda sonora: Joe Hisaishi
Montaje: Takeshi Seyama
Fecha de estreno España: 25 de Abril de 2014
Roux Feelfree

Roux Feelfree

Periodista, librepensadora y crítica cultural desde una perspectiva social y despatriarcal. Observando, asumiendo y reflexionando para desconceptualizar ideales que desentrañen lo real contemporáneo | Twitter